Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Tolerancia

33

Sin duda que cuando hablamos de tolerancia entramos en un terreno difícil de precisar, pues el concepto es utilizado en tan diversas formas que es difícil de definir. Por tolerancia entendemos un valor y una virtud que toda persona debe desarrollar.

La tolerancia consiste en el respeto, la aceptación y el aprecio de la diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de expresión y mentalidades.

Se afirma que la tolerancia es un valor esencial para la convivencia entre las personas. Sin este la convivencia entre unos y otros sería imposible, puesto que en la naturaleza del ser humano reside el individualismo.

Como todos somos diferentes partimos del supuesto que para poder vivir en comunidad debemos aprender a ser tolerantes. Quien es tolerante es una persona digna de respeto y admiración, puesto que es capaz de aceptar las diferencias. No se trata de una persona que renuncia a su mentalidad y valores y se adapta a los demás, sino que mantiene una mente abierta, y antepone el respeto en sus relaciones, para que aun sin coincidir con el otro, pueda empatizar, dialogar y valorar las posturas diferentes a la suya.

La tolerancia es un valor que permite la convivencia, puesto que es importante para una sociedad aceptar la diversidad y convivir con todas las manifestaciones culturales e ideológicas. En el entendido que nadie es portador de la verdad absoluta y que siempre podemos aprender algo de los demás, hasta de quien piensa diferente a nosotros.

La tolerancia es entonces el respeto a la forma de ser y de pensar de los demás. Ese respeto pone una base de convivencia y cuando todas las partes asumen esa virtud, el diálogo y la valoración por el otro se fortalecen.

Por lo tanto, para construir una cultura de tolerancia, uno de los primeros pasos debe ser identificar y educarnos en aquellos valores que todas las culturas, religiones y etnias puedan reconocer como propios, y a la vez compartirlos con los demás en un diálogo continuo.

Todo esto significa educarnos en la concordia y en la empatía para conquistar el respeto mutuo; la valoración de la diversidad para asumir que no todos somos iguales; la capacidad de escuchar a otros y aprender a trabajar con sus ideas para extraer lo mejor de ellas y conectarnos sinceramente con el otro; la generosidad que nos permite trascender más allá de nuestros intereses y pensar en lo mejor para la sociedad; la justicia deberá ser la brújula que impedirá que nos perdamos en la maraña de egos y resentimientos.

Si es importante la tolerancia en el ámbito personal, lo es también en el rubro de la política para una sana convivencia.

La tolerancia política es el respeto irrestricto a la convicción ideológica y partidaria de los opositores. El tener ideas diferentes no debe ser motivo de escarnio, insulto, denuesto o maltrato físico o emocional.

Así como la Constitución decreta la libertad de cultos, igualmente consigna la libertad de ideas políticas. Es un principio fundamental de una democracia. Los derechos individuales y libertades que los ciudadanos poseen alientan una amplia gama de ideas y creencias, algunas de las cuales pueden ofender a los segmentos de la población.

La expresión de estas creencias está protegida por otro principio democrático básico, el de la regla de la mayoría con el respeto de los derechos de los individuos o grupos de la minoría. Sin garantías para la libre expresión de opiniones divergentes, corremos el riesgo de una tiranía de la mayoría.
La tolerancia política es uno de los valores que deberían instaurarse en la sociedad actual de este país. Cada ciudadano tiene el derecho a apoyar al partido político que desee. Asimismo, los ciudadanos no deberían tener tratos diferenciados debido a su creencia política.
Con todos los avances que se han realizado en la sociedad actual, como la lucha por la igualdad, es inaceptable que no se promueva la tolerancia política. Es necesario que en México aprendamos a respetar y aceptar distintos pensamientos y creencias políticas.

Recuerden que: “Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas”. John F. Kennedy

Comentarios
Cargando...