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“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

‘Quien entra al Servicio y se Maneja con Honestidad, no Hace un Patrimonio’: LSS

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-Entrevista Exclusiva-Inteligente, realista, educada, dueña de un dejo a linaje luce Guadalupe Sánchez Santiago, una distinguida mujer llamada simplemente “Lupita” por sus conocidos, tras aparecer ante nuestra mesa del Italian Coffe. Con el heraldo había charlado sobre la ex diputada en el fresco del patio al mediodía de este lunes.

Por el ex alcalde capitalino Pedro Pérez Lira supimos de la larga estancia de Lupita Sánchez Santiago en Colombia, donde prosiguió por una década la carrera académica iniciada en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. Fatalmente, sin embargo, como en los casos de su hermana Beatriz y de sus primos Alfonso y Mariano, al cabo política y familia se hicieron una misma cosa en su vida.

Mesurada y discreta, la hija de Don Emilio evita criticar a otros aspirantes. Al principio pidió con gentileza no hablar sobre la sucesión 2016 de la gubernatura de Tlaxcala, “por ahora”. Pero no eludió preguntas directas acerca de su aspiración.

“Eso lo decidirá el partido a su debido tiempo” –sentencia.

¿Pero usted quisiera ser la candidata del PRI? –requerimos.

-Sería un gran honor.

Guadalupe Sánchez Santiago ha sido ya diputada local y federal, delegada del ISSSTE, titular del Instituto Estatal de la Mujer, y colaborado en diversas funciones gubernamentales. Realmente siente orgullo del PRI. Con uno muy manifiesto recuerda sus experiencias con Beatriz Paredes en la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas, tras el levantamiento neozapatista de Marcos; y otro, fundacional, con Emilio Chuayffet en los albores del IFE.

Guadalupe Sánchez Santiago es mencionada como una carta fuerte de la baraja tricolor en la partida por la gubernatura. “Sería una gobernadora con mirada de mujer”, imaginan sus ojos claros, casi al final de la agradable charla.

Hasta el momento, en la pelea por las candidaturas para Gobernador de Tlaxcala han ocupado mayores espacios en la prensa las mujeres. Se suma la priísta Lupita Sánchez Santiago a las tres senadoras: la petista-morenista Martha Palafox Gutiérrez, la perredista virtual Lorena Cuéllar Cisneros y la panista Adriana Dávila Fernández.

“Me da mucho gusto que haya varias mujeres. De eso se trata, de avanzar en la igualdad de nosotras”, apunta al desgaire Lupita. Refiere que la promoción de la equidad de género será una de las tareas que habrá de emprender la fundación que lleva el nombre de su padre Emilio Sánchez Piedras. Entrará en operación el mes próximo, en noviembre.

 

CEPA PRIÍSTA

-Si no fuera seleccionada para encabezar al PRI de Tlaxcala en 2016, ¿podría buscarla por otra vía, por ejemplo como independiente? –sondeamos.

No deja lugar a dudas su convicción acerca de la lealtad como distintivo del priismo mexicano y tlaxcalteca.

-No me veo en esa situación. Soy una priísta de veras convencida de que nuestro partido es muy importante para la estabilidad de México –corta de tajo.

Reflexiva, aborda el significado del priísmo y concluye que el PRI “aporta a México un factor muy importante, que es la estabilidad”. Esto es posible, entiende, “porque el PRI es el partido que mejor sabe negociar, que es a lo que finalmente se reduce la política”.

Realmente siente orgullo del PRI. Con uno muy manifiesto recuerda sus experiencias con Beatriz Paredes en la Comisión Nacional de Pueblos Indígenas, tras el levantamiento neozapatista de Marcos, y otra con Emilio Chuayffet, en los albores del IFE.

Le sale lo tricolor al defender la obra del presidente Enrique Peña Nieto.

“Es un hombre visionario. Valiente. Y capaz de dialogar”, presume. Y a propósito del Pacto por México, celebra que “es muestra de la disposición a negociar que tiene el presidente de México”.

-¿Qué responde a quienes dicen que se está “vendiendo la Patria”? –inquirimos.

-Es demagogia. Esa idea de la patria es ambigua. Ellos, los dirigentes, saben que es pura demagogia –replica con un brillo en los ojos.

SOMBRA DE LUCES

Sombra porque además de inspiración el legado de Emilio Sánchez Piedras plantea un reto que puede resultar apabullante para sus descendientes directos. Lo es, sin duda, la descripción enamorada del progenitor que gobernó a principios de los ochenta y dejó escuela política.

Pedimos a Lupita un regalo: una anécdota de su padre, el único ex gobernador de Tlaxcala de la era moderna con aureola de histórico.

-¿Qué significa en Tlaxcala ser hija de Sánchez Piedras, un gobernador icónico?

-En primer lugar es una bendición. Porque mi padre, antes que político o servidor público, fue un gran ser humano. Un hombre de principios, de valores, de profundas convicciones, con ideología y compromiso social. Para mí es un orgullo ser hija de Emilio Sánchez Piedras. Y también es una brújula, antes que nada como persona.

Destaca la honestidad de Don Emilio en momento en el que abundan las críticas de la corrupción por los ciudadanos. “Esto fue algo que aprendía desde niña con él. Por supuesto representa un compromiso de dar los resultados que la gente espera de un servidor público. En todos los encargos que he tenido en la administración he tratado de conducirme con entrega y con resultados”.

 

IMÁGENES DE PATRIARCA

-Regálenos, Lupita, un par de imágenes de su papá.

-Con mucho gusto. Recuerdo cuando llega a Tlaxcala ya con la aspiración de ser Gobernador. Venía de diez años de estar en la banca.

-Por el asunto de Cuba.

-Exactamente. Entonces llega a Tlaxcala. Llegó con un Volkswagen. Tuvo un gran amigo, Baltasar Maldonado, de Apizaco. Y empiezan a visitar a sus amigos. Hay una anécdota que nos cuentan, que Don Baltasar le dijo a mi papá: “Emilio, en este carro tan amolado, ¡lo que damos es lástima!”.

“Es una anécdota que refleja mucho como era mi padre. Mi padre era un abogado que vivió de su trabajo toda la vida. Entonces, en este oficio a veces se gana bien, a veces regular y a veces no se tiene trabajo, como en su caso ahorita, su servidora.”

Sobre risas, concluye la especialista en filosofía jurídica:

“Entonces, quien entra al servicio público y se maneja con honestidad, no se hace un patrimonio. Se vive prácticamente al día. Se hace un pequeño patrimonio a base de ser bien administrados”.

-¿Una obra específica del gobierno de su padre que la llena de orgullo?

-Bueno, como yo vengo de la academia, uno de los grandes logros que yo considero que mi padre pudo hacer por Tlaxcala, fue en materia educativa. Con la creación de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, y también con el Instituto Tecnológico de Apizaco. Como académica que fui, reconozco lo importante que fue para los jóvenes tlaxcaltecas. A partir de entonces no tuvieron que emigrar del estado y pudieron hacer sus carreras aquí en Tlaxcala.

BEATRICISMO

Lupita Sánchez Santiago está naturalmente a favor de las evaluaciones al desempeño de los gobernantes. “Creo que es muy sano. No es sólo estar en la administración pública, porque cuántos servidores flotan en los cargos. Es muy cómodo, se instalan en áreas de confort, con buen sueldo y prestaciones. Yo aprendí de mi padre a dar resultados. El hecho de ser hija de Emilio Sánchez Piedras me compromete” –reafirma nuestra entrevistada.

Ilustra: “Los cuatro hermanos aprendimos a dar resultados, desde los 18 años trabajamos, Aprendí que con trabajo, constancia, disciplina y digamos el orden en todo, uno da resultados. Me siento segura de dar resultados con el trabajo. Es mi experiencia de vida, el trabajo me ha abierto las puertas desde 1990, cuando…”.

-¿Empezó con Beatriz?

-Sí, con Beatriz. Mi padre había muerto en 1981. Con Beatriz he trabajado muchos años. Estoy muy agradecida porque aprendí mucho con ella.

-Acaba de venir a Tlaxcala. ¿La vio?

-No tuve oportunidad de saludarla. Pero bueno, nosotras tenemos amistad desde muy jovencitas las dos. La conocí con mi papá. Tanto mi hermana Beatriz como tu servidora hemos trabajado con ella. Beatriz mi hermana fue su secretaria de Turismo cuando Beatriz Paredes era gobernadora. Yo con Beatriz trabajé en la Comisión Nacional de los Pueblos Indígenas, en Gobernación, en el partido. Cuando ella fue Secretaria General, yo fui subdirectora del CEN del PRI.

Cuando aparece el problema de Marcos, Salinas trae a Beatriz de Cuba, era embajadora…

-¿Estaba exilada?

-No, no creo. Para nada. La regresa Salinas porque crea la Comisión. Beatriz tuvo la responsabilidad de hacer una consulta nacional a los pueblos indígenas, con el objetivo de que se elaborara una iniciativa de ley. Y Beatriz me llamó como coordinadora jurídica de la Comisión. La acompañé en algunos de los viajes que hizo recorriendo los pueblos indígenas de México.

“He sido muy afortunada”, recapitula agradecida.

 

El IFE DE CHUAYFFET

Trabajo y azar permitieron a Lupita Sánchez Santiago protagonizar, al lado de Emilio Chuayffet, la transición del antiguo sistema electoral regido por Gobernación, al Instituto Federal Electoral que acaba de mudar siglas por las del INE.

“Trabajé con él en Profeco, en 1990. Y en el IFE. Somos los fundadores del instituto. Antes de Woldenberg, porque el primer director fue Chuayffet.

-¿Cómo, en calidad de Secretario de Gobernación?

-No. Era procurador de Profeco cuando lo nombra Salinas director del IFE. El fundador del Instituto Federal Electoral es Chuayffet. Después vino Pepe Woldenberg.

Evoca Sánchez Santiago: “El IFE existía en el código, en el COFIPE. Pero la institución -y bueno, hasta el edificio- la estábamos construyendo. En esas condiciones, al vapor, organizamos el primer proceso electoral en 1991. Ahí tuve oportunidad de entrar al servicio profesional electoral con el maestro César Becker, quien fue ya secretario de Educación. Con él diseñamos la carrera; el primer estatuto lo creamos nosotros y me tocó dar capacitación electoral en siete estados de la república”.

Resume: “En fin, fue una experiencia muy interesante conocer a fondo las necesidades de los indígenas, y traducirlas en una iniciativa de ley. Fue un trabajo que a mí me encantó”.

-Amanecimos hoy con la noticia de que el INE invertirá 1100 millones en instalaciones con albercas y otros lujos. Hay descontento en la opinión pública. ¿Cómo lo ve?

-La verdad no conozco ahorita la nota. Esa es una crítica no solamente en este tema, de cuánto se le da a los partidos políticos, de cuánto gasta el propio instituto. Ha sido un tema de crítica por parte de la ciudadanía. Ellos, los consejeros y el presidente del instituto, deberían ya tomar en cuenta esta queja.

 

EXPERIENCIA Y SATISFACCIONES

“Mire, le voy a decir”, abre Sánchez Santiago una digresión.

“Yo fui en toda mi legislatura la representante de los diputados del PRI ante el Consejo General. Intervenimos en muchas discusiones importantes. Por ejemplo, el registro de MORENA. Tuve un pronunciamiento en el sentido de que se le debería exigir su propio padrón de militantes, porque se estaba planteando que con el padrón del PRD pudiera acreditar los requisitos para el registro”.

Pedimos a Lupita Sánchez Santiago ahondar en su experiencia como servidora pública. Rememora con nostalgia una época dorada como becaria del Instituto de Investigaciones de la facultad de Derecho de la UNAM. Aprecia las satisfacciones de haber colaborado con su paisana Beatriz Paredes y el mexiquense Emilio Chuayffet, ex secretario de Educación.

Se anima notoriamente al recordar su estancia en la delegación tlaxcalteca del ISSSTE. “Un gran reto”, apunta.

-¿Qué hace una delegada?

“Me tocó un momento dificilísimo, porque fue cuando apareció Bases Magisteriales. Y por otra parte tenía la Sección 31 del SNTE. Albino Mendieta Cuapio como líder de la sección 31; y a Manuel Campos como líder de Bases. Fue un reto poder conciliar posiciones e intereses encontrados. El trabajo fue lo que a mí me sacó adelante”.

-¿Cómo le hizo con el duro Manuel Campos?

“Atendiéndolo. Y las demandas de su grupo” –lacónica.

“Logramos que Fovissste nos autorizara una Unidad Habitacional de cien casas para los maestros en Tzompantepec. Así se llama la unidad, Bases Magisteriales”, explica.

-Al menos Mendieta era de su partido.

“Pero un líder fuertísimo. ¡Muy aguerrido! Un gran líder. Yo lo estimé muchísimo. Un hombre muy comprometido con el magisterio. Un guerrero, eh. Yo lo atendí con los créditos a la palabra; fue histórico el techo de créditos que les pude gestionar en México. En el ISSSTE que me tocó los interlocutores son puros sindicatos y todavía no habían descentralizado las tiendas y farmacias, tuve 850 trabajadores”.

SÁNCHEZ ANAYA

-¿Y en el gobierno local?

-Fui diputada local en la LVI legislatura. Éramos mayoría en el Congreso pero el PRI había perdido ya la gubernatura, era gobernador Alfonso Sánchez Anaya.

-Bueno, pero el gobernador era su primo.

-Pues sí, pero él ha militado desde entonces en otro partido que no es el PRI.

-¿No le gusta que milite en otro?

-Él tomó sus decisiones. (Risas.) Yo lo respeto.

-¿Lo ha saludado últimamente?

-Por supuesto. Somos primos hermanos.

-Pero se ven con frecuencia…

-No. Desafortunadamente, creo que por las cargas de trabajo que ambos tenemos no he tenido la oportunidad de saludarlo frecuentemente. Pero cuando nos encontramos, con mucho gusto. Somos primos hermanos.

-¿Sigue haciendo de las suyas Alfonso, ahora en MORENA?

-No lo sé. No hago seguimiento de lo que hace o deje de hacer.

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