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PROFEPA: Celebran Gobernantes Solemnemente 20 Aniversario

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Croniquilla Satírico-Burlona de un Fasto Burocrático en la UAT

A mí me da mucho gusto que estén el día de hoy aquí presentes, festejando con nosotros este 20 aniversario; por ai se dice que 20 años no es nada, y bueno, hagamos el intento para que sea un poquito más”, agradeció esta mañana Ramiro de la Cruz Díaz, delegado de la procuraduría ambiental a los celebrantes congregados en el auditorio “Luis Carvajal Espino” de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT).

Alcaldes, diputados, delegados federales, dirigentes empresariales, socios de aserraderos y predios forestales, y una nube de empleados gubernamentales se juntaron para celebrar al “aliado número uno de este país” (Brenda Sánchez dixit): la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, PROFEPA.

Tarjetas del presídium: Ramiro de la Cruz, el festejado; Pedro Pérez, alcalde de Tlaxcala; Nora Caballero, delegada de la PGR; Lilia Olvera, por el Congreso; Aldo Lima, coordinador estatal de Ecología; Job Paredes, rector anfitrión representado por Adolfo Cuevas, director de Agrobiología. Amado Justino Hernández desairó el festejo, pues no asistió ni envió representante del Tribunal Superior de Justicia.

Fasto de burócratas a final de un sexenio, a juzgar porque ni una sola de las 102 organizaciones ambientalistas registradas en Tlaxcala, ni siquiera una de las 56 ya certificadas fue invitada al auto elogio de aniversario.

Ninguno de los graves oradores se acordó de mencionar ninguna esta mañana lluviosa.

LOS MENSAJES

“Una de las cosas que festejamos, no solamente es el 20 aniversario de la PROFEPA, sino también que las instituciones públicas de este país son el resultado de las demandas y necesidades de la sociedad; y estas instituciones surgen para tratar de limitar los excesos, principalmente los que se están dando contra el medio ambiente”, postuló el edil Pérez Lira en su mensaje.

Se apuró enseguida a socializar los daños causados a la naturaleza: “La responsabilidad de este país es compartida con cada uno de los ciudadanos, la sociedad en su conjunto. Para que cambien las cosas tenemos que cambiar cada uno de los mexicanos”.

Un nutrido, emocionado aplauso de empleados rubricó la tesis convencional del alcalde.

Coincidió en su turno, casi á la lettre, la delegada federal de SEMARNAT, Brenda Lizbeth Sánchez Castro. “Hoy estamos celebrando que hace dos décadas surge por necesidad de la comunidad un instrumento de regulación como lo es la PROFEPA. Surgió porque había una necesidad fuerte, una demanda fuerte por parte de la comunidad por todos los impactos ambientales que estaban sucediendo”, aseguró.

“Hoy por hoy tenemos una institución más sólida, cada vez más capacitada, que cada vez tiene más aliados -como es la PGR, muchas gracias a sus representantes por estar aquí-; hoy cada vez tiene mayor penetración con la industria, trabajando de la mano, no en una…eh… en un… en actos… este.. eh… pues ahora sí que… eh … de complicidad”, trastabilló durante muchos segundos, por alguna razón insondable, al elogiar a PROFEPA Sánchez.

Empero no se arredró ante tal vacilación interior: “Nos llena de orgullo que hoy por hoy hemos podido lograr que, juntos la sociedad civil y el gobierno, podamos trabajar para resolver los problemas de la comunidad en temas ambientales”. Y fue aún más lejos, aun contra todas las evidencias Sánchez: “Hoy la PROFEPA es un ente ciudadano porque recibe las demandas de la comunidad, las atiende y les da seguimiento”.

Borrada así la distinción entre gobierno y sociedad civil -engullida por fin esta en aquel-, remató su tesis ditirámbica: “Hoy por hoy PROFECO se presenta como el aliado número 1 de este país”.

“¡Hagamos como sociedad más fuerte a PROFEPA!”, exhortó triunfal la delegada.

En su turno, el festejado Ramiro de la Cruz Díaz recordó que la PROFEPA “nació en el contexto de la primera convención de las Naciones Unidas Sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, en Río de Janeiro en 1992, y del Tratado de Libre Comercio”.

“Desde 1992 a la fecha hemos obtenido logros importantes que vale la pena señalar”, ofreció. Mencionó tres: pasar entre 1997 y 2011 de 117 certificados de auditoría ambiental a 2 mil 400; disminución en veinte veces del número de clausuras a empresas industriales entre 1992 y 2011; y, aumento de las poblaciones de cocodrilos mexicanos, berrendos, águila real y tortugas marinas.

Luego hizo una digresión sobre la dura tarea de vigilar en todo el país 65.9 millones de hectáreas de bosques y selvas, 174 áreas naturales protegidas, 11 mil kilómetros de litorales, 10 mil 522 unidades para la conservación de la vida silvestre (UMAS), 9 mil industrias de jurisdicción federal, 57 cruces de revisión fronteriza y 10 mil movimientos transfronterizos de residuos peligrosos

Tras luchar inútilmente durante unos segundos por pronunciar correctamente “transfronterizos”, al cabo ofreció Cruz datos de Tlaxcala: “Vigilamos 102 aserraderos, 120 predios forestales, 80 UMAS, el área natural protegida La Malinche (un foco rojo), 50 mil hectáreas de bosque, carreteras y la supervisión de proyectos, mil 100 empresas de competencia federal que manejan residuos peligrosos, así como 45 de alto riesgo”.

Aseveró Cruz para satisfacción de los asistentes que “Tlaxcala tiene un especial reconocimiento a nivel nacional”, en parte porque “esta delegación de la PROFEPA es una de las 32 cuyo cumplimiento está en los tres primeros lugares a nivel nacional”.

No escatimó el delegado –cuyo periodo concluirá en diciembre- un reconocimiento a sus subordinados: “Sobre todo, gracias al equipo que se ha formado y se ha comprometido consigo mismo y la sociedad en beneficio del medio ambiente”.

“Este equipo es uno de los mejores a nivel nacional. Me siento orgulloso y satisfecho de tenerlos como colaboradores, y por supuesto les comento que en el ejercicio administrativo podemos considerar que estamos con las manos limpias y la frente en alto”, remató entre un aluvión de agradecimientos.

ANTECEDENTES

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente fue creada en 1992 por el gobierno federal como dependiente de la SEDESOL (actualmente depende de la SEMARNAT), a través de un decreto aparecido en el Diario Oficial el 24 de junio.

El 17 de julio de dicho año quedó estructurada operativamente la PROFEPA mediante el “Acuerdo que regula la organización y funcionamiento interno del Instituto Nacional de Ecología y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente”, y arrancó su funcionamiento al día siguiente en las oficinas centrales.

Al paso de los años la PROFEPA ha engordado al grado de contar hoy con una inmensa burocracia que incluye un Procurador, 4 subprocuradores, 24 direcciones generales y delegaciones en 32 estados del país. El portal de PROFEPA no precisa el número total de empleados.

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