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“México Tiene Solución, hay que Hacer un Gran Pacto Nacional”: HIOO

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“Pugnar Porque se Conserve” el Orticismo, Razón de su Candidatura

Segundo de Fórmula: “Siempre me han Gustado las Cosas más Difíciles”

N os recogió puntualmente Domingo Fernández –docente de la UAT y el ITAM, posgraduado del CIDE- a la puerta del Parque Ecológico mientras observábamos plásticos invisibles a los ojos de todos los funcionarios de ecología en el cauce del riachuelo que por allí discurre.

De aquí a la casa de campaña casi nada. Nos reivindica el leal comunicador de Ortiz a bordo de su troca en ese instante una entrevista libre, sin siquiera temas que sugerir de su parte.Finalmente nuestro entrevistado es un ex gobernador. Candidato a senador además, a menos de tres semanas ya de las urnas de julio.

Lucha libre con límite de tiempo inevitable -imaginamos.

Y sí parece la casa de un ex gobernador esa de Ixtulco. Se respira respeto entre los que resguardan y los que esperan. Comodidad. Optimismo.

Atisbamos a Don Héctor -como le dicen en la UAT- cuando se despide con ese su peculiar modo ceremonioso y afable de cuatro personas a la puerta de su oficina. Inclina un poco el cuerpo al estrechar la mano, mira directamente a los ojos, sonríe y dice unas palabras a cada uno.

ORTICISMO: UNA CORRIENTE POLÍTICA

-Que pasen los amigos de la entrevista –invita. Tomamos lugar tras saludarnos en sillas de baqueta en torno a una larga mesa de madera. Él en la cabecera bañada por la luz de la ventana.

Arrancamos la entrevista con Héctor Israel Ortiz Ortiz inmediatamente porque el tiempo apremia siempre, y más ahora.

-Ya fue gobernador, rector, diputado federal, alcalde y procurador de Tlaxcala. Don Héctor, ¿qué hace en campaña de nuevo?

-Mire, la razón es muy sencilla. Nosotros representamos una corriente política que en el transcurso del tiempo ha ido creciendo mucho. Entonces ha entreverado generaciones de jóvenes; y no sólo gente de mi edad, sino muchachos de veinte años incluidos en el equipo. Entonces, el hecho de participar es pugnar porque se conserve esa corriente y sea puerta de acceso legítimo al poder de quienes tienen aspiraciones políticas. Esa es la razón esencial.

-Esa corriente, ¿qué representa desde la perspectiva de un país que está buscando formas de convivencia y reglas democráticas? ¿Esa corriente aporta al contexto, don Héctor?

No vacila el dos veces rector de la UAT y catedrático de la UNAM desde hace unos 25 años, al describir su convicción:

-Por supuesto. Mire usted: en la corriente que tengo el honor de coordinar hay gente muy preparada, universitarios en su gran mayoría; también gente del campo y las ciudades que se ha dedicado a la política, y que tienen alguna experiencia práctica. Nosotros hemos pugnado por el Progreso entendido como elevar el nivel de bienestar de la gente. Afortunadamente, nosotros creemos que en el sexenio que concluyó logramos darle un jalón importante al progreso del estado. No sólo traducido en la mejora material de las carreteras, hospitales, escuelas e infraestructura; sino en los niveles de bienestar de la gente.

Entonces, eso es lo que nos importa. Por eso pugnamos y esa es la razón que nos tiene en la tarea política. ¡Que bien pudiera ya tenernos descansando!, desde el planteamiento que usted hace.

La corriente es muy importante y es muy fuerte. Dentro del PAN tiene un posicionamiento sobresaliente.

DE ADRIANA, MIAMI Y LA NECESIDAD

-Don Héctor, ya llegó la pregunta difícil. Desde que iniciaron su precampaña hasta la elección del 19 de febrero, muchos nos preguntamos por qué un ex gobernador, exitoso en tantas elecciones, iba en segundo lugar en la fórmula y por qué una ex candidata a gobernadora que perdió la elección iba en primero. Llamó la atención. Luego se habló en los medios de un desacuerdo; que faltaba cerrar a los equipos para que actuaran como uno solo, se dijo. Llamó también mucho la atención que no se les veía aparecer juntos en público; donde aparecía uno el otro no y viceversa.

En su relación con Adriana Dávila, ¿cómo se siente en segundo lugar de la fórmula, siendo usted un ex gobernador? ¿Le impusieron a Adriana cuando podía por sus propias fuerzas, historia y trayectoria, haber encabezado una fórmula ganadora?

-Mire usted: yo pude incluso haber sido candidato plurinominal, así me lo habían ofrecido en el PAN; pero a mí siempre me han gustado las cosas más difíciles. Esa es la razón. Y tiene su sentido. Si yo hubiese ido en primera fórmula y hubiera pensado como ordinariamente se pensaría, “perdiendo gano”, sería una forma mediocre de pensar. A mí siempre me han gustado las formas más complejas y difíciles. Tiene su sentido, y su utilidad.

Siendo yo el que tiene que empujar la fórmula, retomo el contacto de todos mis activos en todo el estado. ¡Si yo fuera el primero en la fórmula ahorita estaría en Miami!, vacacionando. En cambio aquí estamos todos los días, dándole y sumando grupos y visitando gente y retomando nuestros activos.

¿Por qué? Por las aspiraciones de participación política que tienen los miembros del grupo. Es una ambición si usted quiere de un poco de sacrificio. ¿Qué necesidad tendría yo? La necesidad de reestructurar después de la pérdida de la elección anterior, es una cuestión sumamente clara.

TÍO Y SOBRINA; DEBATE Y PATIÑO

-Sólo quedando en primer lugar su fórmula entraría usted al senado, don Héctor… -insistimos.

-Sí. Pero vamos a ganar, llevamos más de diez puntos, objetivamente;  no nos estamos confiando, pero vamos a ganar.

-¿Cuál sería el rival a vencer? El domingo habló de un empate técnico entre PRI y la coalición Progresista…

-El tío y la sobrina están casi parejos. Pero como son más de lo mismo, nosotros los vemos en paquete –clava con fina ironía.

Por supuesto queremos conocer la percepción del experimentado político Héctor Ortiz en torno al tema de la semana: el segundo debate entre candidatos presidenciales.

-Yo creo que en materia de debates en nuestro país estamos empezando. Los debates reales se dan en las cámaras, diputados o senadores entran en temas polémicos y se contrastan tesis contradictorias. Aquí no hemos visto todavía un debate, sino una exposición de una visión del país y un programa que tiene cada uno.

A mí me pareció Josefina aguerrida, determinada; López Obrador, exagerando datos que no se corroboran, pero ya no el que todos veían como un peligro para México (sin embargo es muy difícil que uno se trague la píldora, por todos los antecedentes). Peña Nieto hizo el papel del script. Y Quadri pues la jugó allí de patiño.

-¿Patiño de quién?

-¡Pues patiño de Peña!

Nos reímos todos.

REFORMAS ESTRUCTURALES Y PRESIDENCIALISMO

Queremos saber cuáles iniciativas impulsaría desde el senado de la República Héctor Ortiz.

-En materia legislativa es importantísimo impulsar las reformas estructurales. Por encima de cualesquier otros planteamientos hay que ver a fondo los temas de las reformas laboral, que está suspendida, la fiscal, la energética, la educativa y la del Estado. Sobre la reforma política, precisa:

-La circunstancia que estamos observando nos hace percibir que el esquema está agotado; necesitamos que ya no se paralice el poder legislativo.

-¿Cómo se puede lograr si la parálisis del legislativo surge del hecho de que nadie obtenga una mayoría hasta ahora?

-Nosotros habíamos planteado la posibilidad de nombrar un jefe de gabinete, para que las cosas no las tuviera que resolver todas el Ejecutivo. Que fuera el enlace entre las cámaras, los partidos y el propio titular del Ejecutivo. A manera de un régimen semiparlamentario. Planteamos que todavía estamos viviendo un presidencialismo predominante, y a pesar del cambio de dos sexenios panistas, eso no se ha modificado, sigue igual.

-¿Sigue siendo el presidente súper poderoso de antes?

-Ha cambiado, sin duda; para bien de los ciudadanos. Fox modificó la actitud del presidente, y Felipe también. Usted que es más joven que yo, seguramente se percató del presidencialismo exacerbado que había en el periodo de Salinas, un presidencialismo metaconstitucional, que rebasaba los marcos.

-¿En el caso de la reforma laboral?

-No se trata de inventar el hilo negro; hay que tener un sentido práctico. México está dentro de las principales economías del mundo ¿y por qué no tenemos los niveles de bienestar que tienen otras naciones? Pues hay que revisar cómo está su legislación y adquirir lo que se adecue a nuestra realidad. Hay que revisar con detalle, lo que no se puede es dar marcha atrás. No se puede dar marcha atrás en lo que establece garantías sociales para los trabajadores. En esto no creo conveniente dar marcha atrás.

-¿Reforma fiscal?

-Requiere que haya menos evasión y menos elusión; que la gente no eluda pagar sus impuestos. Y que además sea una reforma equitativa que haga que los que tienen más paguen más.

-Está ya en la Constitución ese carácter progresivo de los impuestos, don Héctor, pero no se aplica…

-Ese es el asunto. Necesitamos leyes complementarias que tengan dientes, porque se hacen leyes demasiado laxas. Luego las leyes secundarias son vagas, son imprecisas, y permiten que por ahí los buenos litigantes se escapen y eludan los impuestos.

PEMEX Y MOURIÑO

-La reforma energética gira en torno al asunto de PEMEX, y específicamente, a la inversión privada. ¿Es partidario de mayor inversión privada en PEMEX?

-Hay que revisar el 27 constitucional. Recordemos que todo lo que hay en el subsuelo es propiedad de la nación. Hay que ver hasta donde se corre el riesgo de retornar a lo que se evitó como país en 1938 con Lázaro Cárdenas: evitar el riesgo de que la principal productora de riqueza en México, quede en manos extranjeras. Habrá que ser muy cautos.

Al respecto, traemos a colación el asunto de los contratos de la familia Mouriño cuando Felipe Calderón era director de la paraestatal y el malogrado Juan Camilo su secretario particular.

-Se ha dicho que esa conducta es legal, mas ¿es moral, don Héctor?

-Mire usted: la moral y la legalidad no necesariamente coinciden. Pero, definitivamente tenemos que pensar que la conducta de los servidores públicos se apegue al principio juarista: Vivir en la honrosa medianía. Esa debe ser la aspiración de cualquiera que se dedique al servicio público.

INFIERNO MEXICANO

-A mí me preocupa una declaración tan fuerte como la del ejército, que digan que en algunos lugares está rebasado por el crimen. Entonces, hay que reformar lo que haya que reformar –plantea Héctor Ortiz.

Le preocupa la violencia prevaleciente en México. Ahonda en esa inquietud:

-Es un tema muy complejo. No creo que cualquiera de los cuatro que pudiera ser presidenta o presidente tenga la facilidad para resolver tan pronto el problema de la violencia. Sobre todo porque el crimen organizado ya traspasa las fronteras nacionales. Están diseminados en todo el mundo.

Entonces es un tema muy muy complejo.

-Hay una imagen de México, en Europa sobre todo, bastante pesimista: un infierno, un horror. ¿Es pesimista usted con respecto al futuro de nuestra nación?

-Mire usted: yo no puedo tener una visión pesimista. Yo creo que México tiene solución. El asunto es que hay que hacer un gran pacto nacional que nos obligue a quienes queremos que las cosas cambien para bien.

Hablo de un gran pacto social que pudiera tener sanciones. En el tema del crimen organizado, si cada gobernador y presidente municipal asumiera, junto con el presidente, la tarea de combatir el crimen, lograríamos un avance muy significativo.

-¿Eso no existe?

-No, no hay coordinación…

-¿Por qué no se da?

-Pues por los intereses locales que hay.

-¿Están muy mezclados los políticos?…

Mueve la cabeza Héctor Israel Ortiz, agobiado por la realidad tal vez. Sentencia:

-El poder corruptor del crimen es inmenso. Inmenso. Por fortuna -y no lo digo por ser excepción, pero se vio en mis seis años-, aquí no dejamos entrar al crimen organizado. Los “Zetas” trataron de entrar tres o cuatro veces.

-¿Lo intentaron?

-¡Claro! Los agarramos y los mandamos a los penales de máxima seguridad. Se acabaron los secuestros en nuestro periodo. Porque habiendo sido yo procurador, era uno de los temas que me interesaban. Hasta personalmente he intervenido.

DEL ESTILO DE MARIANO

No queremos concluir la charla con Don Héctor Ortiz sin hablar del estilo de gobernar de Mariano González Zarur. Recapitulamos las respuestas del actual gobierno de Tlaxcala hacia los inconformes de la tercera edad que intentaron quemar el portón de palacio; los policías que desfilaron por chalecos, los dos muertos y el desaparecido;  las acciones emprendidas en San Pablo del Monte y Papalotla.

-Los mototaxistas de Papalotla no andaban asaltando ni secuestrando, pero parece que para el actual gobernador es un crimen terrible transportar pasajeros. Uno tiene a veces la sensación de que un John Wayne estuviera gobernando Tlaxcala. ¿Hay un proclividad a la violencia, es habitual en Tlaxcala esta facilidad para desenvainar la espada?… -picamos.

-Es una visión muy anquilosada del ejercicio del poder. Muy fuera de tiempo. Antes podían los políticos mandar a matar a sus enemigos, y no pasaba nada. Ahora, con las comisiones de derechos humanos, los de Amnistía Internacional y tantos organismos que se ocupan del tema, no es tan fácil.

Además, Tlaxcala no es un estado que se tenga que gobernar con el garrote. Tlaxcala se debe gobernar con el diálogo, con la concertación.

-Son visiones diferentes. A mí cuando me han pedido una opinión del gobierno de Mariano, yo no le puedo dar recetas, porque cada quien tiene su modo de hacer las cosas. Entonces, si el escogió ese modo, él tendrá que responder de esa conducta.

MÍNIMO PERFIL

Religión: Soy católico.

Signo: Leo.

Color: El azul… del cielo.

3 Libros favoritos: De Homero, La Iliada y la Odisea; Las nubes, de Aristófanes; y los clásicos de Platón y Aristóteles, La República y la Política.

Héroe de México: Benito Juárez.

Héroe universal: Mahatma Gandhi.

Superhéroe: El Chapulín Colorado…¡Quien podrá salvarnos!

Lo que más le gusta: Me divierto con todo, disfruto mucho la vida: mi familia, la buena música, una buena comida, la convivencia.

Lo que más odia: Después de tanto tiempo de dedicarme a este ejercicio, prácticamente no odio nada.

Felipe Calderón: Inteligencia y poder.

Beatriz Paredes: Inteligencia y madurez.

Lorena Cuéllar Cisneros: Hace la lucha.

Martha Palafox Gutiérrez: Mi comadre.

Adriana Dávila Fernández: Compañera de fórmula.

Joaquín Cisneros Fernández: Lo que el viento se llevó.

Anabell Ávalos Zempoalteca: Una joven afanosa.

Mariano González Zarur: Cero.


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