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‘Gasolinazo y Política’

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Desde el primer día del año 2017, la situación social ha tornado en México un tanto delicada, ya que se ha ido generalizando un descontento social en contra del aumento a las gasolinas, el gas y una lista interminable de incrementos, lo que ha generado que grupos de personas se manifiesten en diversas formas en todo el país: tomando carreteras, casetas de cobro y haciendo manifestaciones en contra de la decisión de las autoridades federales, incluso mediante actos vandálicos, saqueos y robos, lo que definitivamente está en contra de la ley y las garantías individuales, lo que ha causado una psicosis social, ya que ahora todos se cuidan de todos, principalmente por el mal uso de las famosas redes sociales y la técnica del rumor que en muchas ocasiones sólo propician incertidumbre y falsas alarmas.

Si bien los aumentos han lastimado el bolsillo de millones de mexicanos, ahora es importante que el gobierno federal presente alternativas de apoyo a la sociedad mexicana, principalmente para quienes menos tienen, ya que el mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto, la semana pasada, fue hueco y sin grandes explicaciones, lo que enardeció más a los grupos inconformes con las alzas.

Aquí, es importante señalar el papel que están jugando los partidos políticos, los políticos con aspiraciones a la Presidencia de la República, los políticos radicales y los oportunistas; por un lado están los partidos, quienes avizoran un terreno fértil en el alza de las gasolinas para irse en contra del partido en el poder. Ahí está el dirigente nacional del PAN, quien ahora sufre de amnesia y le echa toda la culpa al presidente y su partido, olvidando que el problema del alza del petróleo no es de ahora, que se viene arrastrando por décadas. Otro dirigente partidista, López Obrador, inteligentemente manda a sus seguidores a manifestarse diciendo que la lucha debe ser pacifica, cuando muchos de ellos saquean y roban comercios. En cuanto a la dirigente nacional del PRD, Alejandra Barrales, su posición si bien no ha sido radical, sí ha sumado al descontento nacional, quizás recordando que el PRD ha sido comparsa del PRI al aprobar la Reforma Energética y el Pacto por México.

Aquí es importante la posición del líder nacional del PRI, quien si realmente quiere tener un liderazgo no sólo no debe avalar los aumentos, sino exigir alternativas económicas que permitan apoyar la economía de millones de mexicanos que están en pobreza y pobreza extrema. El PRI ya no puede simular, principalmente porque solo faltan unos meses para las elecciones en el Estado de México, que según los analistas políticos será termómetro de la elección presidencial de 2018.

Y hablando de presidenciables, estos personajes están haciendo su juego con los aumentos, ya que la mayoría se manifiestan preocupados y culpan al gobierno en turno de ser el verdugo. En esta posición están dos personajes, principalmente: Andrés Manuel López Obrador y Ernesto Cordero. El primero un político populacho que quiere engañar a los mexicanos diciendo que no tiene ningún bien ni dinero, y el segundo; tratando de olvidar que su partido ha sido co-artífice del debacle económico de nuestro país. Por ahí está también Moreno Valle, aunque más reservado, pero haciendo comentarios para jalar agua a su molino a sabiendas de que las cosas a nivel mundial no son nada fáciles.

En cuanto a los grupos políticos radicales y los oportunistas, estos sí son un verdadero peligro para México, ya que son grupos pagados o que ven en la rapiña una forma fácil de vivir, por lo que los gobiernos de los diferentes estados del país deben aplicar la Ley, ya que no puede ser posible que por cualquier pretexto un grupo de personas tome carreteras federales, saquee comercios, robe y asalte, y no pase nada.

¿A dónde puede llegar nuestro país y su convivencia como paisanos? A escenarios como los de Brasil, Colombia y muchos países donde los gobiernos obligan a la gente a unirse para protestar por malas decisiones o contra malos gobernantes.

La palabra la tiene Enrique Peña Nieto, su gabinete, los diputados federales y los senadores, quienes deben posponer sus intereses político-partidistas a favor de alternativas en apoyo a quienes menos tienen. Ya no puede ser que con esta crisis que vivimos millones de mexicanos, los legisladores federales tengan sueldos exorbitantes, dietas, bonos y canonjías y que jueces y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación cobren mensualmente lo que un trabajador asalariado cobra en un año y que los dirigentes nacionales de los sindicatos sigan recibiendo quincenal o mensualmente millones de pesos del trabajo que realizan sus representados disfrazándolo como cuota sindical que solo unos cuantos se reparten.

Si no se pone un hasta aquí, las cosas pintan nada halagadoras para nuestro país.

Por último, desde este espacio periodístico mi más sentido pésame a la familia de mi amigo Hugo Tónix, quien ya se encuentra al lado del Ser Supremo. Que en Paz Descanse quien fue un buen político, un buen maestro y un buen amigo.

Hablando de amigos, me dio gusto saber que en el equipo de trabajo de Anabel Ávalos, Presidenta Municipal de la capital, estén varios amigos jóvenes y de experiencia. Ahí están Alejandro García Arenas, político que no es afecto al protagonismo pero sí eficiente e institucional; Ernesto García, político con una gran experiencia que ahora no va a mandar si no a trabajar para un proyecto; Héctor Martínez, un zorro de la política, y el joven regidor Víctor García Lozano, con una visión moderna de hacer política y amigos. ¡Felicidades y que disparen!

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