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Croniquilla Policiaca

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La Increíble Historieta de 2 Cacos Poblanos en Tlaxcala, o el Caso de los 3 Flores

ROBARON A MAESTROS; PERO UNO CAYÓ A LA BARRANCA “EL MANANTIAL”

Los Identificó un Velador que Había Sido Burlado Minutos Antes

Enrique Flores de Gante y Enrique Flores Bautista, padre e hijo, vecinos respectivamente del Fraccionamiento Villa Las Flores y la Unidad Habitacional La Victoria, en la Ciudad de Puebla, atracaron hacia la madrugada de este jueves un Sindicato de Maestros, con éxito provisional.

Obtuvieron un botín de cinco teléfonos celulares sin que el velador de 33 años, Mario Flores Flores, pudiera impedirlo. Sin embargo, el vigilante del edificio magisterial pudo observar a los cacos en plena acción; luego llamó al número de emergencias 066, dando la descripción de los raterillos.

 

Los enriques huyeron a pie por el rumbo de San Lucas Cuauhtelulpan, a campo traviesa. ¡Se habían salido con la suya! Cabe imaginar que tan contento iba Flores de Gante, de 48 años, caminando hacia la una de la mañana con su ganancia en los bolsillos del pantalón, que no supo precisar en la noche sin luna el borde de la profunda barranca conocida como El Manantial; dio un traspiés y acabó 15 metros más abajo, quedando inmovilizado por tan terrible golpazo.

Entonces Flores Bautista, de 32 años, desesperó, incapaz de resolver tan crítico trance con su sola fuerza. Tomó, tras pensar un poco el asunto, la decisión de llamar precisamente al 066 en demanda de auxilio…

Dos patrulleros municipales recibieron el reporte cuando circulaban por el Boulevard Tepehitec, a la altura de la Central Camionera, no muy lejos de donde yacía paralizado Flores de Gante. En Cuahutelulpan, Flores Bautista abordó a los uniformados apenas al verlos, guiándolos enseguida hasta la malhadada barranca.

Claramente oyeron los gemidos de Flores de Gante en la negra profundidad de El Manantial. Los agentes organizaron rápidamente un rescate con la ayuda de algunos lugareños.

Las cosas se complicaron para los enriques por causa de la mala conciencia de Flores Bautista, pues interrogado mientras se realizaba el rescate de su progenitor, ante la pregunta de cómo había localizado al herido, apenas atinó a responder:

-Por puro instinto.

Así empezaron los policías a sospechar. Tal sospecha se fortaleció ante la extraña versión del propio herido, quien tampoco atinó a justificar su presencia en la barranca. Les dijo que había tomado ese atajo para trasladarse a pie hasta San Miguel del Milagro.

Ante las dudas, uno de los policías recordó otro reporte previo, relativo a dos sujetos que habían asaltado minutos antes de recibir el llamado de auxilio de Flores Bautista. Decidieron que lo mejor sería traer al velador, al fin de probar o descartar sus sospechas.

En efecto, el velador Flores confirmó que justamente esos Flores de Puebla eran sus burladores.

Entonces procedieron los agentes municipales a revisar a los enriques, en busca de evidencia material de la identificación del velador.

Flores Bautista sacó de sus bolsillos dos celulares Nokia, uno blanco y otro negro, y además un Motorola asimismo negro. En los de Flores de Gante hallaron otros dos teléfonos, ambos de la marca Blackberry, negros con motivos en plateado y rojo.

Coincidían con los sustraídos del edificio del sindicato.

BOLETÍN

El boletín 141/CSHT/2011 divulgado por la oficina de comunicación del H. Ayuntamiento de Tlaxcala se desentiende de informar sobre el estado de salud de Flores de Gante. Refiere solamente que se ladrón permaneció inmovilizado en El Manantial mientras duró la operación de salvamento.

Tampoco revela los nombres de los perspicaces y afortunados guardianes de la ley.

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