Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Congreso de Tlaxcala: Agresión a la Prensa en la Hora Feliz

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Crónica Pasquinera de la Toma de Protesta de la LXI Legislatura Local

¡Qué bonito es lo bonito!

Y qué estimulante el olor de la victoria.

Nada se compara, si se es un político, a la felicidad de capturar un cargo público que garantiza impunidad a toda prueba y una dieta nada desdeñable.

Y qué bonita es la felicidad de esos cientos tan contentos.

TUMULTO DE ALEGRÍAS

Al morir la tarde del penúltimo día del año viejo, 32 nuevos diputados tlaxcaltecas tomarán protesta como miembros de la LXI legislatura local. Afuera del Palacio Legislativo, el tumulto empezó cobrar forma desde dos horas antes.

Es la fila de familiares, amigos, correligionarios y nuevos empleados una pura alegría a flor de piel; un espectáculo casi conmovedor de impaciencia y alborozo.

Una bomba de burbujas a punto de estallar.

Para no variar, la casa del pueblo volvió a cerrar sus puertas a la gente a fin de poder controlar el tumulto. Y lo mismo el salón de plenos, desde donde se desahogó a algunos hacia la planta alta.

En la fila que apunta flamígero don Benito esperan con gesto grave dos que vinieron a ver a Serafín Ortiz: René Elizalde, secretario académico, y Memo de la Fuente, director divisional de la UAT.

En contraste, sonríe a dentadura abierta, cuál párvulo en vacaciones, J. Carmen Corona, líder magisterial.

-¿Vino a ver a Armando Ramos?

-¡Claro que sí!

-¿Y por qué, él coordinará la bancada de PANAL y no Bladimir Zainos, quien sí ganó en las urnas?

-Ah, caray. Es buena pregunta. Debe ser por la cuestión institucional.

-¿Por institucional quiere decir partidista?

-Pues sí.

-¿Entonces para el PANAL vale más la institución que los votantes?

-¡Así ha sido siempre! –justifica el gran orador.

Algo debió escuchar Constantino González Alcocer, coordinador nacional de Vinculación del partido turquesa.

-¿Cuál es el problema? –inquiere al trasponer el umbral del palacio.

-¿Por qué coordinará Ramos y no Zainos que sí ganó en las urnas?

-Es una pregunta difícil –admite mientras se sonríe, al tiempo de intercambiar tarjetas.

-¿No suena lógico, o sí?

-No estamos autorizados para responder eso –sentencia.

-¿Y de doña Elba Esther que me cuenta: le regalaron siquiera una Hummer esta Navidad? –replico a bocajarro.

-Tampoco podemos hablar de este caso. Es un acuerdo que tomamos -comparte.

TRAVELLING DE PASARELA

¡Qué de insistencias y empujones en la puerta del salón! Heroicos se baten allí dos empleados a cargo de la turbamulta embriagada de ilusiones.

-Yo tengo apartados cuatro lugares –alega una mujer desde el remolino.

Por allí se escurre Adriana Dávila, anguilescamente, repartiendo sonrisas de oreja a oreja.

Y el abogado y buen amigo Lincoln Rodríguez, suplente de Ortiz Ortiz, muy formal en su estreno.

Y Sergio González que no podía faltar.

-¿Trabajará en el ayuntamiento de Tlaxcala?

-Tengo encomienda en el partido; cuando menos hasta febrero.

-¿Entonces se reelegirá, como Gustavo Madero?

-Y eso quién sabe si podrá reelegirse Madero –evade.

Uno de seguridad anuncia el arribo de otra “senadora”. En realidad se trata de la diputada federal Aurora Aguilar, quien busca asiento durante algunos minutos en el salón ya abarrotado.

Pasa ya de las 5.

ODIAR A LA PRENSA

-¡Quítense!

-¡Aunque sea córtense el pelo, andan rete greñudos!

-¡Por eso nadie los quiere!

-¡Fuera la prensa!

-¡Saquen a ese de camisa verde!

El coro de repudio crece y por momentos torna amenazante.

-¡Quítense pasquineros! –restriega un gordo gigantesco que exige, como en un teatro, que lo dejen ver lo que aún no ocurre en el proscenio.

“Soy un invitado, tengo boleto”, justifica su furia.

El mismo odio perceptible en tantos y tantos gobernantes: esa misma furia en un país que lidera los índices internacionales de opacidad, corrupción institucional y violencia contra periodistas.

Obviamente, casi todos los familiares, amigos, correligionarios y futuros empleados de los nuevos diputados no tienen una buena opinión de la prensa. Para nada.

Algunos nos ponemos de rodillas a fin de no entorpecer la visión del pleno desde la sillería.

Inútil explicar a la chusma que nuestro trabajo es informar en nombre de los ciudadanos que no fueron invitados al salón de sesiones. Inútil informar que el congreso de Tlaxcala carece de un espacio para la prensa, y que básicamente, sólo los periodistas “amigos” son bienvenidos a la casa de los herederos de Tlahuicole.

El desprecio hacia la prensa es tan real aquí, como la alegría de ese medio millar que no cesa en su hostigamiento contra un medio centenar de reporteros.

Hasta que salen los nuevos diputados.

PRIMEROS ACTORES

“¡Bravo, bravo!”, ruge el respetable cuando Fabrizio Mena cruza por detrás de la mesa que ocupará primero la comisión permanente de la LX legislatura y luego la nueva Mesa Directiva.

Salen uno a uno los nuevos diputados, entre aplausos, como en la tele los artistas adorados por los fans.

La primera Evangelina Paredes, esposa del saliente Bernardino Palacios. Emerge de una puerta lateral, saluda al respetable y camina hasta la segunda curul pluri consecutiva de su familia.

Le sigue uno de los llamados “diputado cachirul”, Silvano Garay; y tras éste, el jovencito Bladimir Zainos, el tímido Serafín Ortiz, el sobrado Santiago Sesín, un nervioso Ángelo Gutiérrez, y la dulce y talentosa Patricia Zenteno.

Sensacional se ve desde la sillería la grandota Eréndira Jiménez en su vestido de fiesta rojo y un espectacular collar de piedras al pecho.

Sigue a la perredista otro sospechoso de cachirulear, Baldemar Cortés, quien además de ocupar el primer sitio plurinominal de Movimiento Ciudadano -e intentar colocar a su carnal en el segundo-, ahora es el coordinador de bancada. No importó tampoco al MC que Refugio Rivas haya ganado en las urnas. (En su demanda de juicio electoral contra Cortés, Georgina Rodríguez se preguntó “cómo pudo acreditar 5 años de residencia en Tlaxcala si era servidor público remunerado, como regidor, en el Estado de México entre 2009 y 2012”.)

Ya ha desfilado Armando Rojas cuando sale por la puerta de las presentaciones Tomás Orea, el coordinador de la bancada del sol azteca, mas para llevarse a Eréndira Elsa Carlota. Así andan un rato, entrando y saliendo, hasta que empiezan los abucheos.

Luego prosigue la presentación. Sorpresa causa la juventud y gracia de Sinahí del Rocío Parra, ganadora del distrito XVII, quien recoge uno de los aplausos más nutridos de la sesión inolvidable.

A la priísta siguen el jefe de la parcialidad tricolor, Marco Antonio Mena; el ex presidente estatal del PRD y ex alcalde de San Pablo del Monte, Salvador Méndez Acametitla; y el verde Jaime Piñón.

-Pocos saben que el Verde metió a tres –se acerca para ponernos al tanto.

-¡No me digas!, ¿y quiénes son, acaso el PRI se quedó sin pluris?

-Ni un pluri ganó el PRI esta vez -puntualiza.

Nos presenta Piñón a Albino Mendieta Lira (“le gané a Albino Mendieta Cuapio”), y señala a Stankiewicz (“la de mascada verde”) que charla en un extremo del pleno con la brigada femenina del PRI.

Se presentarían después el experimentado José Gilberto Temoltzin, el obsequioso Florentino Domínguez, y así hasta sumar los 32.

-Hoy sí llegaron todos –comenta al desgaire un colega de Zacatelco Radio.

-Será una de las pocas -complemento.

CON Z UNÁNIME

Al cabo, la comisión permanente de la moribunda LX legislatura da a conocer un primer acuerdo.

Toca a Tomás Vázquez anunciar una Mesa Directiva con predominancia de la letra zeta: Roberto Zamora, presidente; Juana Guadalupe Cruz, vicepresidenta; y como secretarios y presecretarios, Eréndira Jiménez, Stankiewicz, Zainos y Zenteno.

Un momento curioso surge cuando Zamora se toma la protesta a sí mismo. Luego, ya ungido, tomaría la protesta a sus 31 pares. Se conforman enseguida sendas comisiones de cortesía para informar a los poderes Ejecutivo y Judicial, y finalmente, se cita el martes 31 a las 10 am para inaugurar el primer periodo de sesiones de 2014.

REFLEXIVO EPÍLOGO

Como se informó que todos los integrantes de la Mesa fueron elegidos por unanimidad absoluta (todos obtuvieron 32 votos), resulta obvio que hubo acuerdo previo.

-¿Por qué también a ustedes importa tanto, así como a la LX legislatura, obtener acuerdos por unanimidad? –planteamos a Eréndira.

-Es muy importante empezar con este gran acuerdo -sostiene.

-Se dice que en democracia toda unanimidad es sospechosa. ¿Por qué no votaron uno o dos en contra: así todo parecería más democrático? –picamos.

-Es una manera de comenzar bien.

-¿Pero por qué importa la unanimidad?

Se sonríe Eréndira a medias, agotada al parecer por tanto trajín. Agradecemos su atención a nuestra duda.

Afuera del recinto, en el patio vitral hay decenas de personas sentadas en sillas.

Camino a casa, recordamos que Don Porfirio se reeligió ocho veces y siempre por unanimidad. Y que todavía en 1976, López Portillo obtuvo más de 90 por ciento de la votación nacional, para estupor de todos los pueblos democráticos del planeta Tierra.

¡Ah, pero qué bonito es lo bonito! –me digo antes de ponerme a escribir esta croniquilla pasquinera.

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