Código Tlaxcala
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México se ha ido Abriendo. Tlaxcala, Debe Abrirse

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El Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) reunido en días pasados en Hanoi, Vietnam, hará historia al retomar en su seno, 11 países socios, la decisión de echar a andar a la mayor brevedad el Acuerdo de Libre Comercio Transpacífico (TPP), sin Estados Unidos. Celebro que México sea uno de los once países que han tomado dicha decisión. Es importante mostrar a Estados Unidos, que el mundo gira, sin él. El Acuerdo podría entrar en vigor éste, o el próximo año.

Lo anterior, en virtud de que cada país tendrá la tarea de obtener el aval de sus gobiernos, que como en el caso de México, tendrá que ser el Senado de la República, el que dé la aprobación para que México se integre a dicho acuerdo comercial. Es deseable que en el Senado de la República, vean al TPP como una gran oportunidad para el país, para las empresas mexicanas, para las y los trabajadores mexicanos. Envidiable oportunidad para que México llegue a otros países, además de, a Estados Unidos.

El TPP sin Estados Unidos, va a ser muy útil a México, para darnos cuenta que hay otros mercados en donde los productos y los servicios mexicanos pueden ser aceptados y estimular el crecimiento económico del país, en tanto si un mercado conocedor y exigente como es el de Estados Unidos, aprecia el producto y el servicio mexicano, cuanto más entonces, otros mercados podrán aceptarlos y apreciarlos.

Bimbo, Cemex, Femsa, Carso, Gruma, Lala, por mencionar solo algunos de los grupos empresariales mexicanos que han entrado a otros países del mundo, son la prueba empírica de que el producto mexicano es de calidad de clase mundial, lo que explica las resistencias en los propios Estados Unidos para el ingreso de productos mexicanos en sus mercados, dado que supera en calidad al producto gringo y es de menor precio que el de ellos.

En este punto debo destacar la imperiosa necesidad que tiene México, de impulsar el crecimiento y el desarrollo de más y nuevos grupos empresariales, para que compitan con Bimbo, Cemex, Femsa, Carso, Gruma, Lala y demás grupos empresariales, que concentran gran parte del mercado mexicano, para hacer del mercado nacional, un mercado más competitivo y menos monopolizado, en tanto todavía en esos segmentos de mercado monopolizados, dominan el mal servicio y los precios altos.

Muchos todavía no aprecian como el ingreso de las importaciones al mercado nacional, han impedido las escaladas de precios. Esta es la clave de la competencia: impedir que los precios de productos y servicios se eleven sin límite alguno.

Si Telmex o Telcel, no tuvieran competencia, quienes han vivido en carne propia los abusos de dichas compañías, que al final, es una sola, en estos momentos seguiríamos pagando una verdadera fortuna por sus servicios. Gracias a la competencia  y que es todavía una competencia menor, tanto Telmex como Telcel han tenido que moderar su voracidad y se han tenido que adaptar al ritmo de la competencia, bajando sus precios también y así como ocurre ya con la telefonía, ocurre en otros ámbitos donde se da la competencia.

La competencia comercial, industrial y de servicios, entre más sea promovida e impulsada por los gobiernos y por los poderes legislativos y judicial, es la mejor forma de procurar que prevalezca el interés público sobre el interés privado, en una palabra, hoy dicha competencia, hecha política pública por los gobiernos, es la mejor forma de favorecer el Bien Común.

Lo anterior no significa que el Estado, que los gobiernos, deban renunciar a brindar servicios públicos, educación y salud públicas, ya que éstos se han constituido en otra forma de regular los mercados y limitar el o los monopolios privados, como ocurre en el servicio público de transporte de la ciudad de México.

Eh aquí una problemática local que persiste en Tlaxcala. Los monopolios privados en el transporte público de pasajeros hacen de las suyas, sin misericordia alguna para sus usuarios: tarifas altas y todavía muchas unidades en pésimas condiciones circulan “ofreciendo” el servicio y que sus usuarios usan porque no hay otras.

Urge abrir el servicio público de transporte de pasajeros en Tlaxcala a la competencia real, no ficticia como ocurre supuestamente entre ATAH y SUPRA, que son de los mismos dueños, manteniendo tarifas altas en sus servicios. Pero lo mismo ocurre con los servicios de transporte urbano y suburbano y desde luego, con los taxis.

Tlaxcala debe abrir sus carreteras y calles a la competencia de más taxis, ya no más combis, sino camionetas o microbuses con capacidad para 20 pasajeros o más, sentados y autobuses. Que no sean propiedad de los mismos que ya están en el negocio del transporte, sino que entren nuevos inversionistas y si no los hubiera, el Gobierno estatal, como ocurre en otras entidades del país, puede ser el nuevo oferente del servicio público de pasajeros, para obligar a los privados a mejorar su servicio y bajar sus tarifas, con el tiempo, ya siendo atractivo, traspasarlo a otros privados para que sigan adelante en competencia con los otros que ya estaban y siguen estando.

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