Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Los Reyes Magos y el regreso a clases

556

Una de las grandes tradiciones del pueblo mexicano nos dice que los padres de familia, durante la noche del 5 al 6 de enero de cada año, se convierten en Reyes Magos, porque en muchas ocasiones aun sin dinero mágicamente ofrecen juguetes a los niños; sin embargo, opino que ante la grave situación económica que hoy en día padecemos, son en realidad magos todos los días.

El sólo hecho de pagar una vivienda –sea ésta propia o rentada-, alimentación, servicios básicos, atención médica más medicamentos, y darse el lujo de comprar ropa y zapatos; además de lo que implica el regreso a clases de los hijos, y que deriva en gastos tales como: la interminable lista de útiles escolares, uniformes del diario, de gala y deportivos, así como las infaltables como anticonstitucionales cuotas voluntarias para el mantenimiento de las escuelas, hacen que los padres de familia se conviertan en verdaderos Reyes Magos ante la galopante inflación que en este mes se encuentra arriba de los seis puntos porcentuales.

Desde ahora, al recorrer las calles de la capital tlaxcalteca se observa el efecto de lo que significa el regreso a clases: padres haciendo fila en las casas de empeño; largo peregrinar en busca de las mejores ofertas en útiles escolares, ropa y zapatos, ah, pero los uniformes los tiene que comprar en su propia escuela, porque si los adquiere en otro lugar nomás no lo aceptan, ni los directivos del plantel ni los muy cuestionados comités de padres de familia, ¿por qué será?

Pregunto: ¿acaso la educación pública no es gratuita? ¿No es un derecho constitucional? ¿Dónde están las autoridades del ramo que permiten estos abusos? Pero, sobre todo, ¿cómo le hacen estos héroes de película para poder cumplir con la necesidad primordial de sus hijos, que es pagar su educación?

No será nada extraordinario ver en los próximos días a funcionarios aparecer en fotografías acompañados de alumnos del nivel básico, entregando útiles escolares o uniformes, aunque sólo sea con el propósito de ganar imagen y pensar en la postulación de una candidatura a un puesto de elección popular.

Claro, peor es que no aparecieran; no obstante, es su obligación constitucional brindar el mayor apoyo a los alumnos de este nivel educativo y, por qué no, hasta llegar al nivel de estudios superior, es decir, la universidad. Más aún, cuando cada vez es más difícil vivir sin preparación en nuestro país.

Frente a estas circunstancias, y ante la insensibilidad de las autoridades de gobierno, no queda otra alternativa más que seguir apretando el cinturón, siempre con la esperanza de que México con educación podrá cambiar su historia.

Y los padres de familia saben muy bien que la mejor herencia que les pueden dejar a sus hijos es una carrera técnica o profesional con la cual puedan hacer frente a la vida, cuéstele lo que les cueste, porque, sin duda, vendrán tiempos más complicados.

Por todo ello, felicitaciones a quienes son unos verdaderos Reyes Magos.

- Publicidad -

¿Qué opinas?
Cargando...