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La Educación y el Techo de Cristal

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Gracias a la paridad en materia educativa que se ha logrado en los últimos años en México sería deseable ver a más mujeres como parte de la Población Económicamente Activa (PEA) ocupada, sin embargo, este no es el caso.

De acuerdo con el Reporte Global de la Brecha de Género 2016 publicado por el Foro Económico Mundial, el 31 por ciento de las mujeres entre 15 y 24 años de edad en este país se encuentran desempleadas o sin educación comparado con 9 por ciento de los hombres. En tanto que 69 por ciento de las mujeres en México tienen acceso a educación superior, solo 40 por ciento de estas cuenta con un trabajo técnico o profesional.

El citado reporte del Foro Económico Mundial cuenta con cuatro subíndices: participación y oportunidad económica, educación, salud y supervivencia, y empoderamiento político. México pasó del lugar 71 en 2015 al lugar 66 de 144 países evaluados y obtuvo sus mejores puntajes en los subíndices de educación y salud.

Los datos anteriores nos indican que existe una barrera para que una mujer tenga las mismas oportunidades de acceder a una fuente de trabajo y, luego ya conseguida, ascender y ganar lo mismo que un hombre. A este obstáculo se le conoce como “techo de cristal”.

Techo de cristal se define como “… la limitación velada del ascenso laboral de las mujeres al interior de las organizaciones. Se trata de un techo que limita sus carreras profesionales, difícil de traspasar y que les impide seguir avanzando. Es invisible porque no existen leyes o dispositivos sociales establecidos y oficiales que impongan una limitación explícita en la carrera laboral a las mujeres”.

Centrados en el ámbito directivo de las empresas, al preguntarnos por los obstáculos para que exista equidad de hombres y de mujeres en sus cuerpos de dirección, nos encontramos diferentes versiones, dependiendo de si la pregunta se realiza a un grupo de hombres o un grupo de mujeres.

Esta es la conclusión a la que llegó la consultora experta en Equilibrio de Género, Avivah Wittenberg-Cox: “los hombres ven como obstáculos: la mentalidad directiva masculina y su inconsciente selección de lo semejante, los criterios de liderazgo y los procesos de gestión de carrera. Sin embargo, las mujeres encuentran como obstáculos: la autocrítica, la falta de confianza en sí mismas  y la decisión personal de no estar en las ternas de promoción”. Es decir, los hombres culpan al techo de cristal y  las mujeres se culpan a sí mismas.

Para muchas y muchos expertos en equidad laboral, la clave para revertir la desigualdad de género en la empresa es invertir en la formación y el empoderamiento de las mujeres. “La igualdad de acceso a la educación garantiza que avancemos hacia la igualdad”.

Formación y educación. Esa es la clave que destacan todas las mujeres que han logrado romper ese techo de cristal. A María José Alvárez, presidenta del grupo Eulen, su madre le decía que estudiara, que se formara, pues eso le iba a dar libertad e independencia.

Esta empresaria afirma que a pesar de ser hija del fundador de la empresa comenzó desde abajo, y ese largo camino lo resume así: “Las mujeres tenemos que ser conscientes de que si queremos podemos”.
Además, el uso de las nuevas tecnologías ayuda en este camino. Porque a pesar de que aún muchas empresas en nuestro país siguen dando demasiado valor a la presencia física de sus empleados y directivos, las nuevas tecnologías ayudan mucho a la conciliación familiar de las mujeres al no ser necesaria en todo momento la presencia física en la oficina.

Porque sin estas herramientas tecnológicas la conciliación familiar sería muy difícil, casi imposible, y mucho talento femenino se perdería. Y es que muchas mujeres se ven en la disyuntiva de renunciar a un prometedor futuro laboral o sacrificar el poder pasar más tiempo con sus hijos.

En este sentido es importante que las mujeres entendamos que tener hijos hace que las carreras laborales sean muy largas, pero que lo fundamental es poder elegir y no rendirse nunca. Y aunque dediquen menos tiempo a los hijos, sin duda alguna que serán un ejemplo para ellos. Y eso lo sabrán valorar.

En suma, es importante que poner en práctica las recomendaciones que da el Foro Económico Mundial en cuanto para disminuir la brecha de género y aumentar la paridad. Las que pasan necesariamente por el ámbito educativo. Es por ello que no se debe bajar la guardia en el derecho a la educación de todas y todos los mexicanos.

Recuerden que: “Si las mujeres ganan, ganan las empresas y también los países”. Catalina Escobar, empresaria colombiana.

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