Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

La Actitud Bizca de Corbyn Hacia el Kremlin

4,146

Andrew Rawnsley 1 /The Guardian (Bretaña), 18 Mar

¿Recuerdas al “Agent Cob”? Hace unas semanas, la prensa de derecha se esmeró de emoción ante la revelación de que Jeremy Corbyn se había entrevistado con un agente checo durante la guerra fría. Esta historia de espías pareció dejar a la mayoría del público ni sacudido ni agitado. El asunto fue ridiculizado cuidadosamente por Private Eye cuando la revista se burló de que el líder laborista era “el espía que vino de su tierra”.

El asunto terminó siendo más perjudicial para sus críticos que para el Sr. Corbyn. Se vieron más histéricos ellos que siniestro él.

Las cosas no han sido tan positivas para el líder laborista después de sus respuestas autorreveladoras al intento de asesinato de Sergei Skripal, un doble agente ruso. Esta no es una ficha en la telaraña del archivo de la Guerra Fría. Es el caso en tiempo real de una conspiración para asesinar en suelo británico, utilizando un agente nervioso de grado militar que envenenó al objetivo, a su hija y a un policía. Si no fue un acto de guerra, ciertamente fue un acto belicoso.

El Sr. Corbyn ya no es un diputado sin cartera más al margen de su partido. Es el líder de la Oposición de Su Majestad. Las posiciones que toma importan, aquí y en el extranjero. Importan bastante.

Tres de los aliados más cercanos de Gran Bretaña, Estados Unidos, Francia y Alemania, están de acuerdo con el gobierno británico en que el intento de asesinato representa un “asalto a la soberanía del Reino Unido” y que “no hay explicación alternativa plausible” para la participación rusa. Si dice que debemos ser un poco cautelosos de tomar tales declaraciones totalmente al pie de la letra, estoy de acuerdo. Así que también escucho a los expertos en armas químicas y política rusa que también ponen a Moscú en el recuadro.

Por mi dinero 2, el comportamiento del Kremlin es una de las principales pistas 3.

El gobierno de Vladimir Putin no ha sonado ofendido por este cargo grave; ha respondido con burlas y mofas. La televisión estatal rusa, portavoz del Kremlin, advierte burlonamente a cualquiera que sea “un traidor a la madre patria” que no vaya a Inglaterra porque “en los años recientes ha habido demasiados incidentes extraños con desenlaces ásperos. Personas colgadas, envenenadas, muertas en helicópteros estrellados, y caídas desde ventanas en cantidades industriales”.

Formalmente, Moscú niega haber metido mano en los atentados mientras se regodea con esas muertes en suelo británico. Si el régimen de Putin es tan inocente como la nieve de Siberia, este es un comportamiento muy extraño. El caso Skripal se ajusta a una tradición establecida de utilizar asesinatos con métodos exóticos para enviar mensajes que infunden miedo.

Boris Johnson, Ministro de Exteriores, dijo a BBC que Gran Bretaña tiene evidencia de que Rusia acumula un gas letal. FOTO Mirror.co.uk

La declaración es: lo hicimos y queremos que sepas que lo hicimos porque somos demasiado despiadados y poderosos para ser tocados.

En su primera actuación parlamentaria, y en subsecuentes intervenciones, Corbyn rehusó culpar al régimen de Putin mientras planteaba una serie de preguntas que minan la causa de una acción occidental coordinada. ¿Realmente fue el Kremlin? ¿Puede el gobierno probar esto? ¿O fueron sólo actores pícaros dentro del Estado ruso? ¿Por qué la Sra. May no ha enviado una muestra del arma química para su análisis en Rusia? ¿Podemos confiar en lo que la inteligencia británica está diciendo, cuando las personas fueron engañadas a propósito de la guerra de Irak?

Algunas de estas preguntas pueden parecer razonables, pero en conjunto, le hacen parecer un hombre que busca cualquier razón posible para no atribuir responsabilidad al Kremlin.

Escribiendo en The Guardian, el líder laborista arguyó que no deberíamos “resignarnos nosotros mismos a una nueva guerra fría”, una declaración aparentemente ajena al hecho de que el régimen de Putin ya está involucrado en una lucha de amplio espectro contra las democracias. Otras veces, la posición del señor Corbyn ha sido simplemente contradictoria, como al tratar de cerrar la brecha entre su reflexión renuente a culpar a Moscú y las exigencias de una postura firme de sus horrorizados colegas parlamentarios.

Así que terminó diciendo que Gran Bretaña no debería “precipitarse” en una acción vengativa mientras al mismo tiempo respalda la expulsión por la señora May de 23 diplomáticos rusos identificados como oficiales de inteligencia.

Ataque del 4 de marzo a Sergei Skripal y su hija Yulia, detonante de crisis entre Rusia y Bretaña. FOTO East2Westa News, Metro.co.uk

Su posición ha desencadenado la ira entre los parlamentarios laboristas, y esto no solo se limita a aquellos que siempre han detestado su liderazgo. Incluso sus aliados del Gabinete en la Sombra 4 lo han repudiado. Los turbulentos dos años y medio transcurridos desde que se convirtió en líder han estado marcados por reiteradas dimisiones al equipo sénior, con el resultado de que todos los integrantes parlamentarios dispuestos y capaces del Partido Laborista para los puestos principales 5, se han sentado allí.

Así que aquellos que ahora ocupan escaños en el gabinete en la sombra son o leales comprometidos o no-corbynistas que tienen un alto umbral de tolerancia. Estas no son personas que romperían con él a la ligera.

Emily Thornberry es vecina de la circunscripción del Sr. Corbyn en Islington. Cuando sus porristas se alinean, la Sra. Thornberry generalmente agita el pompón más grande. Así que fue notable cuando la secretaria en la sombra del Exterior lo contradijo al aceptar que había una “evidencia prima facie” de que el intento de asesinato se originó en Moscú y arremetió contra los rusos por no haber siquiera intentado brindar “ninguna explicación creíble y alternativa”. La secretaria en la sombra de Defensa, Nia Griffith, fue incluso más franca cuando dijo lo que su líder no diría: “Rusia es responsable de este ataque”.

Para comprender las prevaricaciones del Sr. Corbyn, debemos recordar su pasado.

La experiencia formativa de su primera adultez fue la guerra de Vietnam y esto animó en él una hostilidad duradera hacia el Occidente en general y América en particular. Ha pasado su vida haciendo campaña contra la OTAN. Cuando era joven, su idea de un viaje romántico al extranjero era llevar a Diane Abbott de tour en motocicleta por Alemania Oriental cuando era una colonia soviética.

Él y su segmento de la izquierda idealizaron la dictadura de Fidel Castro de una manera que nunca hubieran hecho si Cuba hubiera sido un Estado de partido único alineado con Washington en lugar de un Estado de partido único aliado con Moscú.

Este sentimiento visceral antioccidental sobrevivió a la desaparición de la Unión Soviética. Rusia dejó de ser un estado comunista hace casi tres décadas y ahora está mejor categorizada como un capitalismo gángster. Sin embargo, la vieja memoria muscular de querer defender a Rusia contra Occidente todavía entra en juego en los momentos decisivos.

El Sr. Corbyn fue fundador y presidente de Stop the War, una organización que es bastante selectiva sobre los conflictos que considera dignos de protesta. Se opuso ardientemente a las intervenciones militares occidentales en Afganistán, Iraq y Libia, deplorados ritualmente en los materiales del Sr. Corbyn para The Guardian. En contraste, Stop the War ha sido menos enérgico en organizar manifestaciones fuera de las embajadas siria y rusa para oponerse a las atrocidades perpetradas por el régimen de Assad y sus padrinos del Kremlin.

Los horrores contemporáneos de Siria no merecen una sola mención en la obra del Sr. Corbyn.

Las posturas tomadas por el líder laborista tienen consecuencias. “Dividir y dominar” es una de las ambiciones clave de una política exterior de Putin que pretende desestabilizar las democracias fomentando divisiones dentro de ellas y colocando a una contra otra. Cualquier evidencia de una respuesta confusa de Gran Bretaña y sus aliados será saludada con gran deleite en el Kremlin.

El embrollo de la posición laborista en relación con el régimen de Putin impide que la oposición ataque las fallas del gobierno de Theresa May.

Corbyn presidiendo la primera reunión de su Gabinete en la Sombra, el 14 de sptiembre de 2015. FOTO ITV.com

Desde hace mucho tiempo, los ministros británicos se han estado quejando del aventurerismo del Kremlin en las fronteras rusas, los ciberataques contra las democracias, las pruebas de vulnerabilidad de las redes energéticas, las redes de datos y otras infraestructuras críticas, y la intromisión en elecciones. Al mismo tiempo, se permitió que el sucio dinero ruso pasara por Londres.

He escuchado a miembros del gabinete actual hablar en privado en términos alarmantes sobre las amenazas planteadas por el régimen de Putin. Pero los mismísimos ministros se han mezclado en vínculos oscuros con oligarcas rusos como recaudadores de fondos para el partido Tory. La esposa de un ex ministro de Putin adeuda todavía las £ 160,000 de su oferta ganadora por el privilegio de un partido de tenis con Boris Johnson y David Cameron, en un evento Tory.

Hay aristas muy buenas sobre el dinero ruso que circula en la parte superior de la sociedad británica, y la repetida falla del partido Tory en dar los pasos necesarios para limpiar esto, indica que el Partido Laborista sería mucho más poderoso si su liderazgo no se mostrara bizco ante el Kremlin.

Jeremy Corbyn es el candidato de su partido para ser primer ministro. Una de las razones por las que los laboristas no ganaron la última contienda fue porque un segmento crucial del electorado, entre ellos muchos partidarios laboristas tradicionales, no confiaba en él para mantener a Gran Bretaña a salvo.

Para decirlo con suavidad, esos votantes ya no se sentirán más seguros ahora.

+++

NOTAS DEL TRADUCTOR

1  Rawnsley fue becario del Colegio de Sidney Sussex, Cambridge, donde obtuvo un título de Honor de primera clase. Habiendo iniciado su carrera de periodista y locutor en la BBC, se unió al socialdemócrata The Guardian y desde 1993 es columnista y comentarista político del periódico dominical más antiguo del mundo, The Observer, perteneciente asimismo a Guardian Media Group. Ha escrito libros acerca del Nuevo Laborismo.

2 El sitio Dictionary.Cambridge.org ofrece, acerca de la expresión “For my money”, la analogía For my money, Sunday is the best day to travel because the roads are quiet (Por mi dinero, el domingo es el mejor día para viajar porque las carreteras están tranquilas).

3 One of the big convincers (literalmente, “uno de los grandes convincentes”).

4 El Shadow Cabinet o Gabinete en la Sombra es un instrumento democrático del Sistema Wetminster -llamado así por el Palacio que alberga a orillas del Támesis las cámaras de los Lores y los Comunes- que se halla vigente además de Bretaña en Australia, Nueva Zelanda y Canadá, monarquías constitucionales de la Commonwealth de 53 naciones que reconocen a la reina Isabel II y agrupan la cuarta parte de la población mundial, unos 2 mil millones de personas. (A diferencia de los parlamentarios Comunes elegidos por el pueblo, los miembros del Senado de Canadá y Australia son designados en función de regiones por el Primer Ministro; Nueva Zelanda posee actualmente una sola cámara elegible por voto popular.)

En Bretaña, el Gabinete en la Sombra es un privilegio del principal partido de oposición al que se reconoce legalmente –lo mismo que en Australia, Nueva Zelanda y Canadá- como Her Majesty’s Most Loyal Opposition (Muy Leal Oposición de su Majestad). Dicho Gabinete, alter ego del Gabinete en funciones, tiene el mismo número de ministros, quienes se reúnen semanalmente para definir estrategias alternativas acerca de los temas que se discutirán en el Parlamento, en la idea de ofrecer a la opinión pública una opción mejor de la que implementa el gabinete en funciones.

5 Frontbench. La expresión alude a los principales asientos en la Cámara de los Comunes del Reino Unido, ocupados por miembros del gabinete en funciones y del gabinete en la sombra.

 

Traducción para Código Tlaxcala del original Corbyn’s cross-eyed attitude towards the Kremlin doesn’t inspire confidence, publicado este 18 de marzo por The Observer-The Guardian, y notas, por Xavier Quiñones.

https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/mar/18/jeremy-corbyn-sergei-skripal-attack-putin

¿Qué opinas?
Cargando...