Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Hernan Cortés, ¿Padrote?

571

Leer a Willebaldo Herrera, ha sido una afición para mí. Así que como él mismo lo dice en su colaboración especial para El Sol de Tlaxcala del pasado 11 de octubre, desde mi posición de aficionado por la Historia, comparto algunas “… reflexiones individuales… no juicios de un especialista.”, como acertadamente escribió Octavio Paz, en “Reflexiones de un Intruso”, contenidas en la Compilación publicada por el mismo Willebaldo Herrera en “Forasteros Literarios de Tlaxcala (1824-2000)”.

“Hernán Cortés, primer padrote de América Latina”, es el título que lleva su colaboración especial ya mencionada, en razón, dice Willebaldo, de que “el fue el primero en seducir, usar, maltratar y regalar como si fuera un animal a su fiel aliada, amante, espía y… traductora.” Me parece que Willebaldo pasa por alto, que un tlatoani de lo que hoy es Tabasco, después de haber sido derrotado por Cortés, le obsequió a éste,  20 mujeres, entre ellas, quien conocemos con el nombre de Malinche. Escribió Willebaldo en su colaboración: fue “el puente lingüístico y psicológico que unió dos continentes. Ese es el enorme valor geopolítico de la Malinche… sin ella, simplemente no hay conquista.”

No debe perderse de vista, que al darse los descubrimientos geográficos y poblacionales, como consecuencia, tuvieron lugar las conquistas de nuevos territorios y poblaciones, por parte de las potencias europeas. Así que si no hubiéramos sido conquistados por los españoles, hubiéramos sido conquistados de cualquier forma, por cualquier otro país europeo. Así las cosas, España fue la primera en llegar a nuestro territorio y al darse cuenta Hernán Cortés, que el huey tlatoani de Tenochtitlan le hacía llegar mensajeros y múltiples obsequios, entre los cuales destacaban para los españoles, las ofrendas de oro y pedrería, con la petición especial de que ya no avanzara ni intentara llegar a Tenochtitlan y que los pueblos sojuzgados por el huey tlatoani, le temían y pagaban tributo en especie y en personas, decidió romper su dependencia de Diego Velázquez y avanzar rumbo a Tenochtitlan.

Luis González, reseñó que Hernán Cortés, “… obtuvo de su gente la ratificación de su jefatura y empezó a usar de ella con amplitud, inteligencia y arrojo… En Cempoallan, se hizo de su primer ejército de indios… Durante la marcha ganó combates y amigos. Después de vencerlos, convencía a los caciques de que había llegado la hora de la liberación… La caída de la metrópoli imperial precipitó la de los pueblos sometidos a su dominio y aún no dominados por Cortés… y el de varios señoríos independientes… En menos de un lustro, Hernán Cortés, al frente de sus “quinientos” hidalgos, había conseguido anexar a España, a costa de proezas y crueldades, dos enormes imperios y una docena de señoríos menores… un territorio más extenso que el español… al que bautizó con el nombre de Nueva España…” (Historia Documental de México. Tomo I. Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM).

Alfonso Teja Zabre, en “Cómo Entender Mejor Nuestra Historia”, de la Colección Metropolitana, considera que “La figura de Cortés contribuye a levantar más aún la de Cuauhtémoc. Si hacemos a uno aventurero vulgar, soldado de rapiña y bandido sin alma, convertimos al otro nada más en jefe de tribu, y sacerdote de una sangrienta religión. En la historia del mundo, Cortés puede estar a la altura de Alejandro, de César y de Bonaparte, mientras Cuauhtémoc tendrá la compañía de Viriato, Vercingetorix, Santa Juana de Arco y Kosciusko…”

“El Capitán Cortés… fue un hombre de genio maravilloso. Venció y edificó. Para vencer, era necesario que destruyera. Para edificar también…. De nada hubiera servido la destrucción del gran teocali de Tenochtitlán si no se elevara en sus mismas ruinas la Iglesia Mayor, y cerca, muy cerca, la universidad… El encuentro Cortés-Cuauhtémoc es el choque de dos titanes, dos razas, dos culturas… lo Cortés no quita lo Cuauhtémoc.” (Historia de Tlaxcala. Luis Nava R.)

“Tlaxcala está presente… en el nacimiento histórico de México… Por vía de la alianza con los españoles… se constituyó en el crisol fundador de un nuevo mundo… conjurar el “paganismo”… parte estratégica del proceso político de dominio encabezado por Hernán Cortés… Las obras teatrales, pastorelas, coros infantiles trilingües… menudearon… a fin de imponer el proyecto ibérico… fusión conflictiva y la polarizada visión… construir al mundo desde el magma de la historia y la política… Tlaxcala históricamente vilipendiada desde la época de los aztecas… Quítese a Tlaxcala de la historia nacional y México no existiría… afirma Charles Gibson: “el estigma de “la traición de Tlaxcala” obedece a un juicio cuya superficialidad se hace evidente, por lo cual no es necesario proporcionar un proceso de reivindicación, con solo atender a los hechos mismos de la historia…”…Tlaxcala… es… el crisol dinámico de la fundación conflictiva de formas sociales que culminan en el mestizaje, una fusión representativa de lo que es hoy el México moderno y la España de la Moncloa democrática con sus miles de emigrantes africanos… como postula toralmente el ensayista Octavio Paz… la conquista “es una llaga que ya cicatrizó”, como para ser conservada todavía en el sótano del inconsciente colectivo en su carácter de trauma insuperable…”  Sabe quién es el autor de las líneas que anteceden… de Willebaldo Herrera, en su Estudio Introductorio de “Forasteros Literarios de Tlaxcala (1824-2000)”.

Concluyo: ni Tlaxcala, ni México, ni España, se explican, sin Hernán Cortés.

- Publicidad -

¿Qué opinas?
Cargando...