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Escandaliza a México Ópera que Retrata una Variante Narcoreligiosa

Embajada Evitó Asimilación de Santa Muerte y Guadalupana, Aunque Tampoco le Gustó el Estreno Censurado

Descripción de Realidad Fronteriza Concita Como en Estreno del S XIX, Rechazo Ahora del Gobierno de México

La embajada en Italia de México -cuyo titular Juan José Guerra Abud funge además como concurrente de la representación nacional ante San Merino, Malta y Albania- emitió el pasado jueves una declaración en la que informa haber expresado “su sorpresa e indignación a las autoridades de la Opera (sic) y de la ciudad de Roma”, a propósito del estreno el miércoles de la popular “Carmen” de Bizet.

La declaración precisa que previo al estreno, la embajada mexicana logró merced a un extrañamiento que la superintendencia de la Fundación del Teatro dell’Opera di Roma modificara la asimilación que se hacía originalmente entre la Virgen de Guadalupe y la Santa Muerte en la versión que dirige la argentina Valentina Carrasco y co-conduce en escena el laureado músico español Jesús López-Cobos.

Empero la embajada de Guerra Abud no quedó satisfecha con dicha concesión, pues ha insistido en que la versión ya estrenada que seguirá en escena hasta agosto en Carcalla -apodo de Marco Aurelio Severo, bajo cuyo mandato se construyeron en el siglo III lujosos baños públicos cuyos vestigios sirven de fondo a la temporada operística veraniega del Teatro- ofrece una “burda y simplista representación de nuestro país y sus tradiciones”.

“Desgraciadamente, en el estreno de la obra se presentó una visión caricaturesca de nuestro país, la cual, lejos de cumplir con las declaraciones de la Productora sobre ‘reproducir el contexto social’, se apoya en estereotipos que no representan ni a los mexicanos ni a su cultura”, sostiene la declaración.

Sin embargo, la engallada postura de la embajada de México no es del todo cierta, pues la vigencia del culto a la Muerte entre numerosos mexicanos se halla acreditada; y tampoco parece hallarse alejada de la realidad del país, la descripción de una violenta y macabra frontera norte de México en la versión estrenada esta semana en las termas de Carcalla.

RAZONES Y SINRAZONES

Es difícil determinar con exactitud qué exactamente molestó al gobierno de México en la “Carmen mexicana” -como se ha dado en llamar a la versión de Carrasco- estrenada esta semana en Roma.

Se sabe, por las ideas originales de la obra recogidas en el sitio ANSA.it, que Carrasco pensó representar a la Santa Muerte con atavíos característicos de la virgen de Guadalupe (ver foto 01); aunque cabe deducir que la directora de origen argentino radicada en España pudo tomar tal concepto del arte marginal de la comunidad chicana, como puede apreciarse en numerosas imágenes divulgadas a través de internet donde a veces se sustituyen las rosas por flores de cempasúchil utilizadas en el Día de Muertos (fotos 02 y 03).

En la versión de la “Carmen” de Valentina Carrasco hay un muro como el que busca construir Trump y esculturas de los héroes patrios de Estados Unidos, junto a sombreros charros, rebozos, muchas calaveras, la Catrina y su catrín, la Santa Muerte (ya sin rayos ni flores al pie), y claro, la tragedia universal del amor entre seres marginados.

“Nos fijamos el campo de la frontera entre México y Estados Unidos, pues esto nos permite dar una caracterización en la que una clase social pobre, marginal, la de los trabajadores y de los inmigrantes ilegales de México, se encuentra con otra que, a pesar de considerarse a sí misma superior, no puede entender el misterio de esa cultura pero se siente fascinada por ella“, explica Valentina en declaraciones recogidas por el portal italiano adnkronos.com.

Cabe suponer que fue precisamente la imagen de un México trágico, lo que tanto molestó al embajador Guerra Abud.

MALDICIÓN DE LA OBRA

Cabe recordar que el drama de “Carmen” -música de Georges Bizet a un libreto basado en la novela homónima de Mérimée desarrollada a su vez sobre el poema Los Gitanos del ruso Pushkin- fue recibido también con hostilidad en su estreno de 1875 en la Opéra Comique de París, así que el enojo de Guerra Abud repite acaso sin saberlo una animadversión básicamente clasista.

Algunos biógrafos piensan que aquel fracaso -se regalaron los boletos de las últimas de 48 representaciones que alcanzó la obra- pudo acelerar la muerte de Bizet, fulminado por un ataque al corazón tres meses después del fallido estreno.

La historia ambientada en Sevilla se resume en una gitana de oficio liadora de cigarros, tan libre y voluntariosa como hermosa, que seduce al cabo de Dragones Don José, quien por ella sacrifica otro amor y su propia carrera militar, al grado de amotinarse, desertar y finalmente convertirse en contrabandista; y quien la asesina cuando Carmen se enamora a su vez de un torero, Escamillo.

UN CULTO PROSCRITO

Wikipedia refiere que el culto a la Muerte es común también en países de Sudamérica donde aparece asociado a oficios peligrosos (bomberos, militares, policías, delincuentes), a los que en México se agregan además los emblemáticos narcotraficantes.

Diversas estimaciones calculan que entre 2 y 5 millones de mexicanos practican actualmente el culto a la Santa Muerte, llamada también Santísima Muerte o Muerte a secas por sus fieles. De hecho, esta realidad fue reconocida por la la secretaría de Gobernación de México, misma que en 2003 otorgó reconocimiento oficial al culto solicitado por la Iglesia Católica Apostólica Tradicional Mexicana.

Los peticionarios solicitaron entonces el registro en base a tradiciones remontadas a la religiosidad prehispánica, presentes hoy lo mismo en las artes y las artesanías -como la Catrina del grabador Posadas y las calaveritas de dulce, entre otras-, en prácticas marginales proscritas como el chamanismo y la “brujería”, en altares y santuarios vigentes en Tultitlán, Tepito, Ecatepec y Veracruz, e incluso en la misma reivindicación de lo azteca como raíz de la nacionalidad mexicana.

El reconocimiento del gobierno a la Santa Muerte fue cancelado formalmente en 2005; mas ante una nueva solicitud por parte de la Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional Mex-Usa, datada en 2007, la Segob ofreció un plazo de cinco años para estudiarla. Por entonces, el líder David Romo Guillén anunció la construcción en la Ciudad de México de una Catedral de la Santa Muerte con inversión de 38 millones de pesos, lo cual desembocó en su aprehensión durante el último año del sexenio del panista Felipe Calderón, cuya policía imputó al líder religioso acusaciones de robo, extorsión y secuestro que le significaron una condena a 66 años de prisión. Desde entonces el culto pasó a la clandestinidad.

En cierto modo, la nueva embestida contra la muerte omnipresente en los antiguos cultos mayas, aztecas, tarascos y mixtecos, reedita los mismos juicios y prejuicios y prejuicios empleados durante la colonia por los evangelizadores vaticanos.

PERFIL DEL EMBAJADOR

El embajador Guerra Abud se ostenta miembro del Partido Verde (PVEM). Inició su carrera política en 1988, al ser designado por el gobernador del Estado de México Mario Ramón Beteta como director de Industria; misma entidad donde sería nombrado en 1994 secretario estatal de Desarrollo Económico por el gobernador Emilio Chuayffet. Entre 2000 y 2009 presidió la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), tras lo cual se convirtió en 2009 en diputado federal. Durante el sexenio del actual presidente de México ha ocupado los cargos de secretario de la SEMARNAT, consejero de Pemex y la CFE, y presidente de los consejos técnicos de Conagua y Conafor. Finalmente, en enero de 2016 se convirtió en embajador ante Italia.

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