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Después del Domingo 8, ¿qué Sigue Para México?

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El deporte y la política tienen gran similitud, en las dos actividades siempre habrá ganadores y perdedores, lo que propicia desencanto, frustración y en muchas ocasiones luchas estériles y enfrentamientos que dividen a la sociedad y a las familias. ¿Por qué digo esto? Porque el pasado martes ocho de noviembre ante el asombro del mundo Donald Trump gano las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de Norteamérica y muchos se rasgan las venas ante tal acontecimiento.

Millones de Mexicanos sintieron que el cielo se caía, cuando solo fue una elección que ganó Trump al saber manejar su lenguaje y las circunstancias que creaban sus discursos temerarios, lo que le valió su triunfo. Pero dicen que dios aprieta pero no mata y el viernes once la Selección Mexicana de fútbol, después de cuarenta y cuatro años pudo vencer a la selección de las barras y las estrellas, lo que hizo olvidar a los mexicanos las amenazas del republicano y recordarle que podremos tropezar pero no caer vencidos.

Estos dos acontecimientos causaron descontento y júbilo en los bandos ganadores y perdedores.

En lo que correspondió al arte de la política, el triunfo del magnate norteamericano Donald Trump fue una sorpresa que no se esperaba el mundo, quizás el término parezca exagerado, pero al ser Estados Unidos la primera potencia en casi todos los órdenes, principalmente en economía y tecnología, el mundo y principalmente los gobernantes de todas las naciones estuvieron muy atentos a los resultados de las elecciones estadunidenses y un ejemplo claro fue que todos los medios de comunicación y las redes sociales, minuto por minuto fueron informando de cómo se iba desarrollando el proceso electoral, donde se apreciaba la incredulidad de los demócratas y el júbilo de los republicanos.

Hoy después de una semana de que se ha escrito y se ha analizado porqué el triunfo del republicano Trump y la derrota de la demócrata Hillary Clinton, los motivos seguirán siendo temas de análisis por mucho tiempo, aunque la realidad es solo una: Estados Unidos sigue siendo gobernado por un hombre, lo que hace aparecer la figura machista, aunque los estadunidenses dicen ser igualitarios, pero la realidad es otra, porque digo esto, porque la mayoría de votos de Trump fue de norteamericanos masculinos y las féminas no apoyaron a la candidata demócrata, factores quizás sean varios, aunque lo que es inobjetable es el triunfo de Trump.

Hoy el reto de los gobernantes de las diferentes naciones del mundo es hacer cambiar las ideas del magnate norteamericano si no radicalmente si paulatinamente, de lo contrario, ser inteligentes y alinearse a la nueva política que va querer implantar el nuevo presidente.

En el caso de México, la situación se ve difícil principalmente por dos aspectos: uno, las deportaciones de millones de compatriotas; y dos, el manejo de nuestra economía ya que el triunfo del republicano ha generado la caída de nuestra moneda estrepitosamente a más de 21 pesos. Aunque dice el Presidente Enrique Peña Nieto, que ante la nueva realidad los mexicanos debemos ser optimistas, tener buena vibra e irradiar energía, la realidad puede y va ser muy difícil, ya que si bien no es lo mismo gobernar que andar en campaña, el presidente estadounidense tendrá que cumplir con algunos o la mayoría de los   compromisos que lo llevaron a ganar las elecciones del país de las barras y las estrellas.

En el nuevo entorno social que viven los Estados Unidos después de las elecciones presidenciales, se han ido incrementando las manifestaciones en contra del triunfo de Donald Trump, las que pueden ser buenas y malas para nuestros connacionales, buenas porque ejercen una presión y abren una pequeña ilusión de echar abajo la elección, pero mala porque si no funcionan la cosa se puede pintar muy fea, ya que tanto el presidente Obama como la excandidata Hillary Clinton ya expresaron su reconocimiento y apoyo al Presidente electo, contrario a lo que sucede en otros países donde los candidatos perdedores siguen al frente de sus seguidores. ¿A quién me recuerda en Tlaxcala? Cosa contraria en Estados Unidos, donde se respetaban los resultados, hoy algunos grupos tratan de crear movimientos y movilizaciones que pronto van a tener que olvidar, Estados Unidos, no es México ni Centroamérica, es otra cosa, por lo que nuestros compatriotas deben ser mesurados en ese aspecto y dejar que el gobierno mexicano haga su lucha.

Si bien es cierto que casi todo le ha salido mal al presidente Enrique Peña Nieto, en esta ocasión calló muchas bocas y hoy tiene la oportunidad de reivindicarse, un acierto que si bien en su momento le fue muy criticado fue el haber recibido en los Pinos la candidato Republicano, ese detalle hoy le abre una posibilidad de diálogo y concertación con el nuevo presidente estadunidense, la posibilidad no será fácil, pero no es remota ya que el presidente en su momento y como decimos los mexicanos aguantó vara, incluso cambio a su amigo Luis Videgaray, al que se atribuyó la invitación del entonces candidato presidencial.

Nuestra nueva realidad como vecinos del país del norte, no es nada halagadora ya que buena parte del discurso del magnate republicano fue en contra de los mexicanos que aunque duela decirlo no son una perita en dulce en los Estados Unidos, pues muchos son unas fichitas y unos delincuentes en potencia y un ejemplo claro es cuando un compatriota mata, lo primero que piensa es irse al país del norte y muchos andan por ahí, burlándose de la justicia mexicana y sintiéndose gente honorable en el país del norte Sin duda que ahora las relaciones diplomáticas van a jugar un papel muy importante y no sería raro que en enero el presidente mexicano este nombrando nuevo Embajador o nuevo Secretario de Relaciones Exteriores, las circunstancias lo exigen, se necesita políticos con experiencia y que lleven buenas relaciones con quienes van formar el nuevo gabinete Presidencial de Donald Trump, si no al tiempo.

Hablando de gobernantes varios exgobernadores y gobernadores de México, que están culminando su sexenio están en el ojo del huracán y no por haber sido magníficos gobernantes, sino porque abusaron del poder y del dinero que no era de ellos. Según comentarios de algunos colegas de medios nacionales la arrasadora va en serio y no solo serán los Padrés y los Duarte los únicos que pisen los cárceles federales, ya está en la lista el de Oaxaca y hay que esperar quien sigue.

Por último quiero expresar mi apoyo para que la Libertad de Expresión se siga ejerciendo y respetando como está plasmada en Nuestra Carta Magna,. Ojalá no sean las balas ni las amenazas las que acallen el quehacer periodístico, que por cierto algunos seudoperiodistas confunden como negocio y dudoso modus vivendi.

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