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Revisionismo Histérico /Carmen Posadas (España)

 

Ahora que en el mundo entero se ha desatado la fiebre iconoclasta, ahora que algunos creen que echando abajo estatuas se puede cambiar el pasado, tal vez sea el momento de hacer un verdadero revisionismo. Un revisionismo histórico, y no histérico; en otras palabras, mirar al pasado no con los ojos del siglo XXI, sino sabiendo que cada época tiene sus cánones, su ética y, como es lógico, también sus inevitables errores e injusticias.

Dicho esto, asombra comprobar que, contrariamente a lo que creen los que se mesan los cabellos ‘jeremiando’ que el descubrimiento de América fue una merienda de indígenas y los conquistadores, unos genocidas, datos objetivos revelan lo contrario. He aquí algunos muy reveladores.

En 1514, por ejemplo, se produjo un hecho desconocido que, sin embargo, estaba destinado a cambiar buena parte de la historia. En ese año, Fernando el Católico promulgó una ley que legalizaba los matrimonios interraciales. Viendo que los hombres que emprendían la aventura americana acababan emparejándose con nativas, y para evitar que murieran en pecado, el rey decidió permitir los matrimonios mixtos.

El hispanista e historiador británico Hugh Thomas calcula que, a mediados del siglo XVI, nada menos que la mitad de los colonos de La Española estaban formalmente casados con mujeres indígenas. Lo mismo ocurría en otras partes de América, lo que explica que, a diferencia de excolonias inglesas, holandesas o francesas, donde las tensiones raciales llegan hasta nuestros días, en los territorios colonizados por España se produjera un glorioso entrevero de razas, un mestizaje, único antídoto que se conoce contra la xenofobia. Si buscan ustedes una ley similar a la que acuñó Fernando de Aragón en el siglo XVI descubrirán que en los Estados Unidos  tal ley es… de 1967.

Posiblemente Isabel I de Castilla, La Católica, en cuadro anónimo La virgen de la mosca, datado a comienzos del s. XVI. Colegiata de Toro, Zamora, España. (Wikipedia)

 

Otro dato factual que los revisionistas ignoran (porque ignorantes son un rato) es que, incluso antes de la mencionada fecha de 1514, Isabel la Católica tomó otra decisión igualmente revolucionaria para su época. Dictó que los indios no podían ser esclavizados, puesto que eran súbditos de la Corona y sus súbditos debían ser todos libres. Puede argumentarse que no ocurrió lo mismo con los negros y, en efecto, es cierto. Pero también lo es que el monopolio del tráfico y comercio de esclavos lo tuvieron sucesivamente portugueses, franceses, ingleses y holandeses hasta entrado el siglo XIX.

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Todos estos datos se desconocen porque no existe en el mundo un país que ‘venda’ peor su historia que España. Otro tanto ocurre con sus hombres célebres. Hasta hace poco, nombres como Blas de Lezo o Bernardo de Gálvez eran del todo desconocidos a pesar de que sus gestas, de haber sido realizadas por franceses o anglosajones, ahora formarían parte del acervo universal. Hasta la figura de Juan Sebastián Elcano, primer hombre en circunvalar la Tierra, ha quedado relegada y, en no pocos países, sus logros se atribuyen al portugués Magallanes, que murió a mitad de camino.

Pintura de castas del s. XVIII que muestra una familia de español e india, realizada por Miguel Cabrera.

 

Otro gran desconocido es Alvar Núñez Cabeza de Vaca, de cuyo olvido viene ahora a rescatarlo una novela de Antonio Pérez Henares. A los revisionistas histéricos quizá les interese saber que este hombre, que naufragó en la bahía de Tampa en 1527, tras caer prisionero y esclavo de los indígenas, logró huir y, tribu a tribu, logró atravesar de este a oeste los actuales Estados Unidos. Pero lo que más patidifusos dejará a los revisionistas es el hecho de que Cabeza de Vaca esté considerado el primer indigenista.

El gran chamán blanco, así lo recuerdan hasta el día de hoy las leyendas sioux y apaches, no solo porque convivió con ellos, aprendió su idioma, sino porque se esforzó en comprenderlos y amarlos. Así lo revelan sus escritos y en especial su crónica Naufragios.

En esta y en otros textos igualmente olvidados, está basada la novela de Pérez Henares. Una que cuenta con el aliciente añadido de la amenidad. Una buena lectura para todos aquellos que quieran, sin prejuicios y sin apriorismos, saber cómo fueron este y otros muchos retazos igualmente apasionantes de nuestra historia.

Portada de la crónica de Alvar. (Pinterest.es)

 

ENLACE

Revisionismo histérico / Carmen Posadas, XLSemanal (España), Septiembre 22

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