Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Ofrece AMLO Prioridad a Pobres e Intolerancia Hacia Corrupción

‘Escucharemos, Atenderemos, Respetaremos a Todos, Pero Daremos Preferencia a más Humildes y los Olvidados’

5,776

‘Transformación Consistirá Básicamente en Desterrar Corrupción de Nuestro País’, Reafirma

‘Sobre Aviso no hay Engaño, un Buen Juez por Casa Empieza’, Advierte a ‘Compañeros de Lucha, Amigos y Familiares’

Inseguridad: Alternativa de Justicia Social a ‘Estrategia Fallida’ de Calderón y Peña

Estados Unidos: Amistad y Cooperación Fincada en Respeto Mutuo y Defensa de Nuestros Migrantes

‘Quiero Pasar a Historia Como Buen Presidente; Anhelo Poner en Alto Nuestra Patria’

 

Andrés Manuel López Obrador, el presidente electo número 22 de México desde la elección de Venustiano Carranza en 1917 -y 64 o 65avo que ostenta el cargo desde Guadalupe Victoria-, ratificó anoche en la plaza del zócalo de la Ciudad de México, donde pronunció un discurso de 15 minutos,  que gobernará con rectitud y justicia, y prometió no fallar y no traicionar al pueblo.

Acompañado por su esposa Beatriz Gutiérrez Müller y dos de sus hijos, López Obrador resumió en su mensaje un plan de gobierno basado en conceder prioridad a los pobres -que en México frisan la mitad de la población- y poner un alto a la escandalosa e impune corrupción de los servidores públicos.

Se comprometió asimismo a mejorar la democracia y hacer valer las libertades personales y profesionales; a acompañar la política de seguridad pública y combate al narcotráfico con una estrategia contra la pobreza y la injusticia; a respetar la autonomía de Banxico y no confiscar ni expropiar bienes privados; a revisar en el marco de la ley los contratos del sector energético; a reimpulsar la producción nacional aplicando en esa tarea recursos dilapidados por la corrupción; y a reinstaurar en materia de política internacional los antiguos principios de no intervención en asuntos internos de otras naciones.

(captura de pantalla)

 

“Mantengo ideales y principios que es lo que estimo más importante en mi vida. Pero también confieso que tengo una ambición legítima: quiero pasar a la historia como un buen presidente de México”, se comprometió ante decenas de miles que saturaron la plancha y se apretujaron en las bocacalles adyacentes al zócalo capitalino durante el festejo triunfal.

“Deseo, anhelo con toda mi alma, poner en alto la grandeza de nuestra Patria. Ayudar a construir una sociedad mejor y conseguir la dicha y la felicidad de todos los mexicanos. Muchas gracias de todo corazón” –concluyó coreando vis a vis con el gentío el tradicional ¡Viva México!

A lo largo de su primer discurso como presidente electo, AMLO hizo un reconocimiento público al presidente Peña Nieto, a los medios de comunicación y las “benditas redes sociales”, y agradeció a las personalidades de otros países que le llamaron para felicitarlo.

(captura de pantalla)

EL MENSAJE

“Memorable, una mayoría importante de ciudadanos ha decidido iniciar la cuarta transformación de la vida pública de México. Agradezco a todos los que votaron por nosotros y nos han dado su confianza para encabezar este proceso de cambio verdadero”, arrancó Andrés Manuel López Obrador su mensaje de anoche ante miles de personas congregadas en el Zócalo de la Ciudad de México para celebrar la victoria de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

El virtual presidente electo de México hizo sendos reconocimientos “a quienes votaron por otros candidatos y partidos” y “los tres candidatos de distintas organizaciones que el día de hoy reconocieron nuestro triunfo”; para llamar enseguida “a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales por legítimos que sean, el interés superior, general”.

“Como afirmó en su momento Vicente Guerrero: la Patria es primero”, resumió.

En la parte medular del mensaje, López Obrador definió lo que ha llamado “el nuevo proyecto de nación”, al precisar que busca “establecer una auténtica democracia” y que “erradicar la corrupción y la impunidad será la misión principal del nuevo gobierno”.

DEMOCRACIA, ECONOMÍA, LEGALIDAD

Con respecto a la democracia, subrayó que “no apostamos a construir una dictadura, abierta ni encubierta. Los cambios serán profundos, pero se darán con apego al orden legal establecido.”

Puntualizó que “habrá libertad empresarial, de expresión, de asociación y de creencias. Se garantizarán todas las libertades individuales y sociales así como los derechos ciudadanos y políticos consagrados en nuestra Constitución”.

Refirió que en materia de economía, su gobierno “respetará la autonomía del Banco de México”, mantendrá una “disciplina financiera y fiscal” y respetará “los compromisos contraídos con empresas y bancos nacionales y extranjeros”. En referencia a Pemex, dijo que “los contratos del sector energético suscritos con particulares serán revisados para prevenir actos de corrupción o ilegalidades”.

“Si encontramos anomalías que afecten el interés nacional”, advirtió, “se acudirá al Congreso de la Unión, a tribunales nacionales e internacionales, es decir, siempre nos conduciremos por la vía legal. No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación ni expropiación de bienes”.

CORRUPCIÓN E IMPUNIDAD

En este punto, López Obrador reiteró que “la transformación que llevaremos  cabo consistirá básicamente en desterrar la corrupción de nuestro país”. “La corrupción” –postuló en alusión a una tesis inversa postulada por Peña Nieto- no es un fenómeno cultural, sino el resultado de un régimen político en decadencia”.

Ahondó: “Estamos absolutamente seguros de que este mal es la causa principal de la desigualdad social y la desigualdad económica; y también (de que) por la corrupción, se desató la violencia en nuestro país”.

Al respecto, apuntó que “bajo ninguna circunstancia el próximo Presidente de la República permitirá la corrupción ni la impunidad”.

“Sobre aviso no hay engaño. Sea quien sea, será castigado. Incluyo –enlistó entre aplausos- a compañeros de lucha, a funcionarios, a los amigos y a los familiares. Un buen juez por la casa empieza.”

PROGRESO, MERCADO, IGUALDAD

Acerca de la utilidad práctica del compromiso de campaña de poner freno a la corrupción característica de gobiernos precedentes, López Obrador explicó en su mensaje de 15 minutos que “lo ahorrado por el combate a la corrupción y por abolir los privilegios, se destinará a impulsar el desarrollo del país”.

“No habrá necesidad de aumentar impuestos el términos reales ni de endeudar al país, tampoco habrá gasolinazos, bajaré el gasto corriente y aumentará la inversión pública para impulsar actividades productivas y crear empleos. El propósito es fortalecer el mercado interno, tratar de producir en el país lo que consumimos, y que el mexicano pueda trabajar y ser feliz donde nació, donde están sus familiares, sus costumbres, sus culturas.”

“Quien desee migrar”, remató, “que lo haga por gusto y no por necesidades.”

En torno a los privilegios y la igualdad, un adusto López Obrador glosó que “el Estado dejará de ser un comité al servicio de una minoría y representará a todos los mexicanos, a ricos y pobres, a pobladores del campo y de la ciudad, a creyentes y no creyentes, a seres humanos de todas la corrientes de pensamiento y de todas las preferencias sexuales”.

El mensaje de AMLO fue interrumpido por una ovación cuando insistió en que “escucharemos a todos, atenderemos a todos, respetaremos a todos, pero daremos preferencia a los más humildes y a los olvidados, en especial a los pueblos indígenas de México”.

“Por el bien de todos, primero los pobres”, sintetizó en una frase.

INSEGURIDAD Y JUSTICIA

López Obrador abordó en SU mensaje el tema que más preocupa a los mexicanos y salpicó la elección culminada ayer domingo, al comprometerse a cambiar “la estrategia fallida de combate a la inseguridad y la violencia” instalada por Felipe Calderón y alargada por Enrique Peña.

“Más que el uso de la fuerza, atenderemos las causas que originan la inseguridad y la violencia. Estoy convencido de que la forma más eficaz y más humana de enfrentar estos males, exige necesariamente el combate a la desigualdad y la pobreza. La paz y la tranquilidad son fruto de la justicia.”

En relación al flagelo que mantiene a México en vilo, López Obrador informó que “a partir de mañana convocaré a representantes de derechos humanos, a líderes religiosos, a la ONU y a otros organismos nacionales e internacionales, para reunirnos las veces que sean necesarias (al fin de) elaborar el plan de reconciliación y paz para México que aplicaremos desde el inicio del próximo gobierno”.

Detalló: “Me reuniré todos los día, una vez que asuma el cargo de presidente, desde muy tempano, desde las 6 de la mañana, con los miembros del gabinete se seguridad pública. Es decir, habrá mando único, coordinación, perseverancia y profesionalismo.”

POLÍTICA EXTERIOR

En momentos en que Estados Unidos, la Comunidad Europea y asambleas como la ONU y la OEA se esfuerzan por acotar a gobiernos que abusan de las poblaciones de sus propios países como está ocurriendo en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte y algunas repúblicas islámicas, López Obrador anunció el regreso de México a una política exterior sin compromiso con los derechos naturales de las personas de otras naciones.

“Seremos amigos de todos los pueblos y de todos los gobiernos del mundo. En política exterior, se volverán a aplicar los principios de no intervención, de autodeterminación de los pueblos y de solución pacífica de las controversias. Como decía el presidente Juárez: nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, planteó no sin ambigüedad.

El presidente electo dedicó en su mensaje algunas palabras a Estados Unidos, nación con la que el gobierno en funciones de México arrastra una relación enzarzada por diferencias en comercio, narcotráfico y migración. Anoche Donald Trump –quien quiere construir un muro entre ambos países con el argumento de cuidar a su propio país- felicitó con prontitud a López Obrador.

“Con el gobierno de Estados Unidos buscaremos una relación de amistad y de cooperación para el desarrollo, siempre fincada en el respeto mutuo y en la defensa de nuestros paisanos migrantes que viven y trabajan honradamente en ese país.”

EPÍLOGO

Al cabo, López Obrador agradeció las felicitaciones de mandatarios y líderes de todo el mundo por su victoria electoral, y en especial, del presidente Enrique Peña Nieto. “Muy diferente, me consta, al trato que nos dieron los anteriores titulares del poder ejecutivo.”

Para la prensa tuvo un elogio inesperado: “Fue ejemplar la pluralidad y el profesionalismo de la prensa, la radio y la televisión. Los medios de información no fueron como en otras ocasiones, correas de transmisión para la guerra sucia”. “También mi gratitud a las benditas redes sociales.”

López Obrador reiteró sus compromisos de “no traicionar la confianza que han depositado en mí millones de mexicanos” y de “gobernar con rectitud y justicia”. “No les fallaré, no voy a decepcionarles, no voy a traicionar al pueblo.”

“Mantengo ideales y principios que es lo que estimo más importante en mi vida. Pero también confieso que tengo una ambición legítima: quiero pasar a la historia como un buen presidente de México”, concluyó su mensaje entre vítores de una multitud que saturó la plancha y se derramó sobre las bocacalles adyacentes al zócalo.

“Deseo, anhelo con toda mi alma, poner en alto la grandeza de nuestra Patria. Ayudar a construir una sociedad mejor y conseguir la dicha y la felicidad de todos los mexicanos. Muchas gracias de todo corazón” –concluyó coreando vis a vis con el gentío el ¡Viva México!, al modo en que se estila el 16 de septiembre.

¿Qué opinas?
Cargando...