Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

Los que reaccionan ante la desgracia

748

Es esperanzadora la forma en que la sociedad mexicana reacciona ante la desgracia, con entrega, pasión, solidaridad, unión. Organización espontánea, que rebasó la capacidad del gobierno para atender las necesidades repentinas detonadas por la sacudida de la naturaleza. Fue tanto el trabajo y tanto el apoyo que 24 horas después del sismo había tantos albergues que la ayuda de la Ciudad de México empezó a fluir a otros estados porque en el centro ya se había reunido lo necesario.

Por la noche, 48 horas después del sismo, ya no se pedían víveres, sino enseres específicos: de los primeros ya había demasiados; de los segundos, las necesidades en las operaciones de rescate iban marcando la pauta.

Con réplicas, lluvia y escombros peligrosos, con más de 40 edificios colapsados y cientos en peligro, los mexicanos no se detuvieron. El gobierno de la república quedó como un actor secundario, ante el trabajo de la sociedad. Las imágenes del presidente y los gobernadores “supervisando” las acciones de la sociedad organizada desde centros de control y mando de la policía quedarán para la posteridad como el reflejo de un gobierno alejado de la sociedad.

En los cinco años de la administración del presidente Enrique Peña Nieto, los mexicanos hemos sido testigos de distintas tragedias, unas naturales entre terremotos y huracanes, otras logradas por el hombre y la idiosincrasia de la clase política, como el abuso de la fuerza pública en casos como Ayotzinapa o la corrupción voraz revelada en investigaciones periodísticas. Como la adquisición de casas a constructores del gobierno por parte del círculo presidencial más íntimo. Prueba tangible de asociación criminal contra la propiedad pública es la llamada “Estafa Maestra” de más de 7,000 millones de pesos en un esquema oficial que incluye secretarías, universidades y empresas. Evidencia clara de la impunidad tolerada para los amigos y cómplices es el señalamiento del exdirector de Petróleos Mexicanos de haber recibido sobornos por más de 10 millones de dólares por parte de la brasileña Odebrecht.

A pesar de todo ello, a pesar de los malos gobiernos, los mexicanos están de pie y estamos unidos rebasando a las autoridades.

En los casos que hemos atestiguado a la lejanía hemos visto cómo la sociedad ha pasado la estafeta a la autoridad en las labores de rescate y reconstrucción de las ciudades. Eso en México no ha ocurrido. La sociedad no se ha retirado de los esfuerzos de recuperación de personas, y con todo y la noble labor de militares y marinos, la cantidad de civiles apoyando en labores de rescate supera por mucho la de elementos de las fuerzas armadas y el gobierno. Lo mismo sucede en centros de acopio, albergues, hospitales y comedores comunitarios, que han sido tomados y dirigidos por la sociedad. Son los ciudadanos y no el gobierno quienes llevan la iniciativa y mantienen el ritmo, quienes organizan, piden, contribuyen, distribuyen lo necesario para la organizada recuperación de las ciudades y las personas.

Sucede en Ciudad de México como en Morelos, Oaxaca, Guerrero, Puebla, Chiapas y en el Estado de México.

¿imaginan lo que se puede seguir logrando si no nos soltamos? Incluso la sociedad mexicana ha logrado que los partidos políticos estén abiertos a la posibilidad de reasignar los recursos designados a campañas, para la reconstrucción de zonas afectadas, pero esperemos que no tarden en hacerlo pues es prioridad.

¡Creo en la gente, en esta gran nación en la que los que quieren que las cosas estén mejor somos más!

- Publicidad -

¿Qué opinas?
Cargando...