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No es lo Mismo Tener una Emoción que Encontrarnos en un Estado Emocional

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Un nuevo año, una nueva oportunidad para nuevos proyectos o en su caso el seguimiento para alcanzar metas y sueños. Iniciamos con aumentos en los costos de muchos productos y servicios como el pasaje, el gas y la tortilla. Por tanto, para algunos la atención estará centrada en el futuro, como el resolver deudas o cumplir compromisos adquiridos.

Para algunos otros, iniciarán el año viviendo en el pasado arrastrando cargas de tipo familia, económico o laboral. Sólo un número reducido estará pensando en el papel que han jugado y siguen jugando sus emociones en la toma de decisiones para que su vida se encuentre en el lugar que hoy se encuentra.

Quiero compartir con ustedes el papel que juegan las emociones como uno de los factores que influyen en nuestra situación actual. Paul Eckman profesor de psicología y director del Human Interaction Laboratory de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, quien cuenta con más de 30 años investigando el mundo de las emociones, expresa que “La aparición de una emoción provoca una serie de cambios en nuestra expresión, en nuestro rostro, en nuestra voz, en el modo en que pensamos y nos movilizamos a la acción.

Estos cambios se producen de una manera involuntaria, y si no estamos de acuerdo con ellos, los experimentamos como una lucha, en cuyo caso nos esforzamos para controlar, por no mostrar, por no hablar o por no actuar. Un aspecto decisivo durante la emoción es el hecho de que, durante un instante o bastante más que un instante, acaba secuestrándonos”.

Por tanto, entre más aprendamos una respuesta más automática será, es decir, el tiempo el que hemos repetido las mismas respuestas emocionales será el arraigo en nuestra personalidad, convirtiéndolo en nuestro temperamento.

Es de suma importancia poder hacer la diferenciación entre lo que es una emoción y lo que son los estados emocionales. Las emociones pueden aparecer y desaparecer en cuestión de minutos y segundos, mientras que los estados emocionales pueden llegar a durar días, también sucede que en el caso de las emociones sabemos el hecho que las desencadena, pero esto no acurre en el caso de los estados de ánimo, una explicación que nos da Paul Eckman es que son producidos por cambios internos que no guardan mucha relación con lo que ocurre en el exterior.

También refiere que “Los estado de ánimo sesgan o limitan nuestro pensamiento y ello nos torna especialmente vulnerables, lo que nos crea numerosos problemas porque modifica nuestra forma de pensar….El peligro de los estados de ánimo no se limita a influir sobre nuestros pensamientos, sino que también magnifica el impacto de las emociones”.

La buena noticia es que es posible realizar cambios en nuestra conducta, así lo establece Richard Davidson (dedicado su vida al estudio e investigación del fundamento neurológico de la emoción, utilizando los métodos científicos más sofisticados y vanguardistas) al expresar que “cuando uno tiene ciertos pensamientos o emociones también está controlando y transformando su cerebro”.

En otras palabras, es posible realizar cambios en nuestra persona y en consecuencia modificar nuestro estado actual (neuroplasticidad), no desde el pasado o el futuro, sino desde nuestro presente, más allá de sólo tener pensamientos positivos. Pero esa será otra historia…

“Hablamos de un uso intencional y voluntario del pensamiento para regular la emoción”

Richard Davidson

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