Código Tlaxcala
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La Renuncia del Profe

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Prof Florentino Domínguez, renuncia intempestiva. (Antonieta)

La renuncia del maestro Florentino Domínguez Ordóñez a la secretaría de Gobierno para buscar la presidencia estatal del PRI, representa una baja sensible en el gobierno de Marco Mena. Y en parte un enigma.

Por un lado adolece de lógica nombrar a nadie por apenas 68 días en cargo tan importante; y si de veras el popular Profe se fue porque quiere dirigir al PRI de sus amores, ¿acaso no debieron preverlo y evitar un relevo tan temprano?

¿O acaso no podían retrasar, en aras de las formas, la Convocatoria del PRI y cambiar al secretario cuando se cumplieran al menos los cien días de gracia del nuevo gobierno?

Mucho se ha comentado el énfasis puesto por el Profe en haber cumplido la encomienda “eso sí, siempre dentro de la ley”.

Hay que desear suerte al Profe Florentino en su quijotesco reto nuevo: mucho mejoraría el PRI de Tlaxcala con un hombre de su clase y calidad humana.

Ahora Anabel debe recomenzar la difícil labor de Segob. Habrá que ver cómo lo hace la ex delegada y peñista de hueso colorado. Ello en un momento particularmente difícil para Peña Nieto, quien se halla embarcado de lleno en asegurar su sucesión presidencial y el triunfo de su primo Alfredo en Edomex (donde Alvarado fue asesora de gobierno, en sus pininos políticos).

No será nada fácil para la diputada federal con licencia -quien ha hecho carrera principalmente fuera de Tlaxcala, donde sus relaciones se circunscriben básicamente a la clase política- llenar el hueco dejado por un especialista en la política buena.

La fina, de diálogo y sensibilidad también hacia los intereses de los demás.

02 José Luis Garrido pastor religioso y presidente de PES Tlaxcala. Especial

José Luis Garrido, pastor religioso y presidente de PES-Tlaxcala. (Especial)

COHETERÍA

¿UN DIABLILLO EN EL PES? El Partido Encuentro Social (PES), una agrupación de cristianos protestantes que obtuvo registro nacional hace casi tres años, en julio de 2014, podría haber caído en Tlaxcala en manos de un auténtico diablillo.

Estando prácticamente todos los partidos subsidiados en manos de criaturas similares y a veces peores, lo dicho pudiera parecer baladí. Sin embargo, el caso del PES es noticia en Tlaxcala por razones especiales, fundadas en evidencias y testimonios coincidentes de empleados y miembros.

Lo primero que salta a la vista es que su primer dirigente, Juan Netzáhuatl Saldaña, lo mismo que su sucesor y actual presidente estatal José Luis Garrido, son ambos pastores (sacerdotes protestantes). De hecho, el dirigente nacional Hugo Erick Flores es asimismo pastor de la iglesia neo pentecostal Casa sobre la Roca que en 2006 apoyó a Felipe Calderón.

Al respecto, se impone una pregunta: ¿Gobernación permite asimismo a la iglesia católica –así como a los protestantes- formar partidos políticos y a sus sacerdotes dirigirlos? La respuesta es: no, no lo permite.

Entonces, ¿por qué sí se lo permiten al PES?

Baste referir aquí, a fin de ilustrar el trato especial concedido al PES por las autoridades electorales, una editorial reciente del semanario Desde la Fe, voz de la Arquidiócesis mexicana:

“El artículo 130, inciso e) de la Constitución, somete a los ministros de culto para ponerlos en una condición infame y lesiva al prohibir su legítimo derecho de asociación. Los absurdos preceptos, fruto podrido de laicismo, consideran ‘justo’ privar, a ciudadanos mexicanos que han optado por un ministerio, del derecho de opinión, arrinconándolos y etiquetándolos más abajo que ciudadanos de segunda. A pesar de que se nos ha vendido la idea de gozar de un régimen de libertades y respeto de la pluralidad, la verdad es otra”.

Un segundo cuestionamiento atañe a la democracia.

Según fuentes del PES, el pío Hugo Erick –un ex subsecretario del CEN del PRI que se animó a tener su partido propio -decidió solito y su alma que el sucesor del pastor Netzáhuatl sea desde la primer semana de marzo el mencionado pastor Garrido. Sin congreso estatal de por medio; aunque con una buena razón política a la mano: Netzáhuatl no pudo obtener el registro estatal del PES.

La recochina duda deriva de que habiendo atribuido el ex presidente su salida al propósito de invertir tiempo en la elección de la dirigencia del Staicobat del Colegio de Bachilleres, empero aceptó coordinar desde ya la Comisión Política en el equipo de su relevo. ¿Time or not time?

La tercera duda implica algo más bien escabroso.

Los medios locales han divulgado señalamientos de ex empleadas del PES que aseguran haber sido acosadas por el pastor Garrido. Siendo éste secretario del instituto, bajo la presidencia de Netzáhuatl una secretaria de nombre Karina habría renunciado por dicha causa. Dicen que no es la única.

-No está obligado a la castidad. ¿Cómo las acosaba? –inquirimos a una fuente informal del partido.

“Les dice: Quiero hablar a solas contigo para saber quién eres, ¿por qué no nos tomamos un café a solas? Les ha dicho lo mismo a varias, según lo que se sabe.”

El punto es que el presuntamente brioso pastor Garrido fue ascendido a presidente del PES de Tlaxcala por el pastor Hugo Erick, pasando por alto los señalamientos vertidos en los medios de comunicación locales por fuentes diversas y coincidentes. Los pastores protestantes no están obligados al absurdo celibato que los sacerdotes católicos insisten en simular desde el segundo Concilio de Letrán del siglo XII, es cierto, así que ni siquiera pecan si se procuran placer carnal.

Pero el acoso es otra cosa, un delito civil. Y combatirlo es deber ético -principal dimensión de la política, aunque no lo quisieran así los abundosos maquiavelos tercermundistas- de los políticos democráticos.

¿Al menos se habrá tomado la molestia el pastor Hugo Erick de informarse bien acerca de los dichos sobre el colega al que hizo presidente del PES de Tlaxcala por sus pistolas? ¿O será que le vale?

Mala señal de un partido naciente simbolizado con el pez acrónimo Ichtus.

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