Código Tlaxcala
“Ninguna sociedad democrática puede existir sin una prensa libre, independiente y plural”. Kofi Annan

El Futuro Lejano

666

José F. Otero /El Economista (México), 1 Mar

Caminar por los pasillos de la mayor feria de tecnologías inalámbricas del mundo es transportarse a ese futuro que por tantas décadas nos han prometido las películas, las series de televisión y los mismos proveedores de tecnología. Es encontrarse una vez más con todo tipo de dispositivos conectados que transforman al celular en un control remoto que controla desde la televisión o el auto hasta la cafetera y la nevera.

Es ir navegando por un lugar donde ya los robots comienzan a bailar, se habla de implantarles chips a los seres humanos para el 2030 y se recuerda a todos en la audiencia que digitalizando nuestra vida lograremos ahorrar tiempo y dinero.

Desafortunadamente, nunca se menciona qué velocidad de Internet en el hogar es necesaria para que hasta el bote de basura nos avise cuando está lleno y el termostato nos pregunte si deseamos modificar la temperatura ambiente. Aparte de la velocidad mínima que se precisa, tampoco se nos informa del costo de cada uno de los enseres del hogar que tienen la capacidad de ser controlados remotamente, alojar datos y, por medio de un servicio de almacenamiento en la nube que incluye analítica, nos envía un resumen de la revisión de los parámetros ya establecidos para cada máquina.

Quizás sea atrevido hacer inferencias despiadadas, pero estoy seguro que el precio supera los 200 a 300 dólares mensuales que se gana una persona como salario mínimo en la mayoría de los países de América Latina. Al final, la feria sirve con cada uno de sus pabellones, como recuerdo de las grandes necesidades que tienen que ser atendidas en la región para poder hablar de brecha digital sin sentir la culpa de saber que hay niños que, en América Latina, mueren de hambre, son explotados sexualmente o simplemente no van a la escuela porque tienen que trabajar para ayudar a su familia económicamente.

La pobreza es la gran enemiga de la masificación de nuevos servicios de telecomunicaciones, pero, paradójicamente, es la que impulsa la creatividad de las empresas para crear soluciones dirigidas a mejorar la calidad de los servicios públicos que se ofrecen. Es un círculo donde no se define muy bien quién llega primero, pero que sí puede llegar a exhibir resultados positivos cuando, en lugar de pensar en innovar para un solo un individuo, se considera a toda la comunidad.

Así, las conversaciones con las autoridades regionales de América Latina se centraban en ¿cómo llevar conectividad a las áreas remotas de cada país? ¿Cómo incentivar a la industria privada a desplegar infraestructura e invertir en aquellas localidades a las que, históricamente, ha ignorado? El deseo es simple: democratizar la tecnología.

Mientras estas charlas toman lugar desde el escenario o en medio de los pasillos, por todos lados se muestra infraestructura que ayudará en el despliegue y desarrollo de 5G. Baja latencia, grandes velocidades y mayor eficiencia en el uso de espectro radioeléctrico son algunas de las frases que se les escucha a los vendedores.

Aunque la pregunta obligatoria de cualquier interesado en comprar estos equipos debería ser en cuál frecuencia del espectro radioeléctrico funcionan. Aún nos encontramos esperando por las decisiones a nivel global que se estarán tomando el próximo año en temas de espectro. Mientras esto sucede, los representantes de Estados Unidos hablaban de la importancia de las bandas de 3.5 ghz, la de 28 ghz y de 3.5 ghz a corto plazo.

Es de esperar más de una controversia en distintos países de la región sobre el uso de estas bandas, ya sea porque no están disponibles o porque el esquema de entrega de espectro a los operadores establecidos está atrasado.

Demasiada información en tan pocos días. De todas formas, si EU mostró interés en bloques específicos de espectro, es de esperar que países como México y Canadá lo emulen. Hay que garantizar innovación y economías de escala.

 

*José F. Otero tiene más de 20 años de experiencia en el sector de las TIC. Esta columna es en título personal.

Link https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-futuro-lejano-20180301-0027.html

¿Qué opinas?
Cargando...