El suicidio el sábado del terrorista más buscado Abu Bakr al Bagdadi fue propiciado por un perro Malinois (pastor belga), una raza que habría jugado un papel central también en la redada de mayo de 2011 que condujo a la muerte de Osama Bin Laden.
La noticia fue informada el lunes vía Twitter por Donald Trump.
“Hemos desclasificado una imagen del maravilloso perro (nombre no desclasificado) que hizo un gran trabajo al capturar y matar al Líder de ISIS, Abu Bakr al Bagdadi”, tuiteó el presidente estadunidense.
Por su parte el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, dijo que el perro sufrió heridas leves tras realizar “un tremendo servicio” en la redada nocturna. Añadió que ahora el can se está recuperando en un lugar mantenido en secreto.
La muerte del líder de ISIS fue anunciada en 2015 por Putín, y antes dos veces por Estados Unidos, sin ser cierto.

Abu Baghdadi, un doctor en teología islámica que en 2014 tomó prestado el nombre de un suegro de Mahoma, hizo estallar explosivos que llevaba atados al cuerpo cuando se vio cercado por el can.
Abu se proclamó califa absoluto de colonias fundadas en territorios de Irak e Irán a las que denominó Estado Islámico de Irak y Levante (ISIS), al tiempo de reclamar obediencia a los musulmanes regados por todo el mundo.
Isis es una escisión de Al Qaeda. Abu Bakr cambió la universidad de Bagdad por la militancia terrorista para combatir al lado del tirano Sadam Hussein durante la invasión a Irak.
Ya como califa, Al-Baghdadi impuso la ley sharía, ordenó que se cubriera el rostro a las mujeres y los maniquíes femeninos de las tiendas, restauró la compraventa de niñas, impuso la mutilación genital obligatoria a mujeres bajo su autoridad y desató una campaña de ejecuciones contra los “infieles”, esto es, cristianos, chiítas, yazidíes, turcomanos y de varias otras variantes musulmanas.



