con información de actualidad.rt.com
Justin Schneider, sospechado de secuestrar, asfixiar y abusar sexualmente de una mujer en Alaska (EE.UU.) el 8 de agosto del 2017, según la acusación de la Fiscalía, alcanzó un acuerdo con las autoridades judiciales del país norteamericano y no irá a la cárcel, informa Washington Post.
En efecto, el hombre, de 34 años, arregló un pacto y se reconoció culpable de un delito de asalto de segundo grado, considerado una falta grave. Sin embargo, se le anularon los otros cargos por secuestro y abuso, reduciendo así considerablemente la pena. Vale mencionar que, inicialmente, Schneider se enfrentaba a entre 5 y 99 años de prisión.
«Necesitaba que ella creyera que iba a morir»
Según reconstruye el canal KTVA, la víctima se encontraba en una gasolinera cuando el protagonista de la fechoría se ofreció a llevarla con su auto, pero el conductor desvió su camino. Así las cosas, cuando bajaron del vehículo, la joven fue abordada violentamente por aquel individuo: «Ella dijo que no podía luchar contra él, que era demasiado pesado y la había asfixiado«, afirmó el detective Brett Sarber.
En esa línea, agregó: «Ella dijo que perdió el conocimiento pensando que iba a morir». A su vez, según el relato del investigador, cuando la mujer volvió en sí, «el hombre le dijo que en realidad no iba a matarla, pero necesitaba que ella creyera que iba a morir para poder satisfacerse sexualmente».
Así las cosas, el delincuente recibió dos años de condena en la cárcel, pero como ya cumplió un año bajo arresto domiciliario, la Justicia estadounidense determinó que el implicado no deberá ir a ningún centro de reclusión.



