A pesar de lo que muchos creerían, este no se trata de un evento producido por el hombre, casos así ya se habían registrado con anterioridad y se deben a la presencia de algas microscópicas en la nieve.
Las fotos tomadas por el biólogo ucraniano, Andriy Zotov, muestran a la Chlamydomonas Nivalis, una especie de alga capaz de “hibernar” durante el invierno y despertar cuando se producen las temperaturas más altas, como está ocurriendo ahora en el invierno de la Antártida.
Aunque esta planta unicelular es de color verde, posee una capa de caroteno rojo que la protege de los fuertes rayos ultravioleta y le ayuda en su proceso de fotosíntesis.
Cuando se da inicio con este proceso, el caroteno se libera y tiñe a la nieve de su particular color rosado.

Este suceso es peligroso para el cambio climático, pues como explica la doctora en física, Mar Gómez, el hielo se podría derretir más rápido al no tener nieve de color blanco que ayude a reflejar los rayos del sol.
con información de excelsior.com



