Japón: Evaluando Responder la Amenaza Norcoreana

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(razon.com.mx)

Japón celebrará elecciones legislativas anticipadas el próximo domingo, en el contexto de la emergencia como nueva potencia nuclear del régimen comunista de Corea del Norte y el lanzamiento el pasado verano de dos misiles de rango intermedio sobre la isla. Ante tal amenaza, el primer ministro Shinzo Abe ha solicitado a los electores refrendar el respaldo a su mandato y advertido –en base a las fallidas experiencias de diálogo con el dictador Kim Jong Un- acerca del peligro de ceder aún más ante un gobernante que burló a la ONU al hacerse clandestinamente de armas nucleares. En coincidencia con la posición del presidente Donald Trump de no descartar ninguna opción militar ante el militarismo desafiante del gobierno totalitario respaldado por China, Abe cree que Jong Un solo busca ganar tiempo y resultará más peligroso en el futuro si no se le detiene ahora. Los partidos opositores, en cambio, destacan el riesgo de confrontar al heredero de Norcorea y recomiendan perseverar en la ruta de la diplomacia. El dilema es abordado por el diario Japan Times en su editorial de este viernes, titulada Judging responses to the North Korean threat.

-Traducción de Código Tlaxcala, por Xavier Quiñones –

El primer ministro Shinzo Abe subrayó la amenaza a la seguridad por Corea del Norte como una «crisis nacional» en la campaña para las elecciones generales del domingo, y pidió a los votantes un nuevo mandato para que su administración confronte la amenaza desde una base sólida. Los votantes deberán evaluar cuidadosamente las políticas exteriores y de defensa de su administración, incluyendo el énfasis en la presión para que Pyongyang renuncie a los misiles balísticos y programas de armas nucleares, así como su apoyo total a la posición del presidente estadounidense Donald Trump de que todas las opciones -incluidas las militares- están sobre la mesa ante las reiteradas provocaciones del régimen norcoreano de Kim Jong Un.

Al referir los rápidos cambios en el entorno de seguridad de la nación, principalmente la creciente amenaza de Corea del Norte y las perentorias posiciones marítimas de China, la administración de Abe cambió la antigua  interpretación gubernamental de renuncia a la guerra en la Constitución y promulgó hace dos años la legislación de seguridad, levantando la prohibición autoimpuesta de que Japón participe sólo bajo ciertas condiciones en operaciones colectivas de autodefensa con sus aliados y ampliando significativamente el alcance de las misiones ultramarinas de las Fuerzas de Autodefensa. La legislación pavimentó el camino para una cooperación defensiva más estrecha entre Japón y los Estados Unidos.

Los votantes deberán pensar si esa legislación realmente mejoró la seguridad nacional de Japón y su disuasión, incluso contra la amenaza planteada por Corea del Norte. La coalición gobernante de Abe sostiene que contribuyó a fortalecer la alianza de seguridad con los líderes del gobierno de Estados Unidos, que la estrecha cooperación con los Estados Unidos para hacer frente a Corea del Norte habría sido imposible si no se hubiera promulgado dicha legislación de seguridad.

Cuando la coalición liderada por el Partido Demócrata Liberal chocó contra la legislación en la Dieta, en 2015, la opinión pública se dividió bruscamente, con los opositores superando en número a los partidarios en una encuesta realizada inmediatamente después de su promulgación. Pero los miembros del entonces partido opositor no. 1, el Partido Demócrata de Japón que lideró la campaña contra la legislación, se dividieron al entrar a la actual carrera electoral por la Cámara Baja -con los arribistas al Kibo no To (Partido de la Esperanza), del gobernador de Tokio Yuriko Koike, después de que el sucesor del Partido Demócrata, DPJ, se desbandó efectivamente, retrocediendo su posición al comprometer un apoyo calificado a la legislación. Varios otros partidos, incluido el otro grupo escindido de DP, el Partido Constitucional Democrático de Japón, mantienen su oposición.

 

Seguidores de Shinzo Abe escuchan su discurso durante mitin en Tokio, este viernes. (nacion.com)

 

Abe puso en claro su apoyo total a la posición de la administración Trump sobre Corea del Norte cuando se dirigió a la Asamblea General de las Naciones Unidas a fines de septiembre –justo cuando en Tokio se informó ampliamente la disolución por elecciones anticipadas de la Cámara Baja. Dedicó alrededor de 80 por ciento de su discurso al problema de Corea del Norte -llamando a presionar, y no a dialogar, con Pyongyang. En una sesión de debate con líderes de otros partidos en la víspera de la campaña, Abe destacó que Japón había dialogado y acordado promesas con Corea del Norte, solo para ser traicionado dos veces.

Lo que está en juego en la elección, dice Abe, es cómo defender las vidas de las personas contra la amenaza norcoreana. El primer ministro llama a incrementar la presión para cambiar las políticas de Corea del Norte. Natsuo Yamaguchi, jefe del LDP asociado a la coalición Komeito, afirma que el gobierno no puede ponerse en manos de partidos opositores que no están preparados para enfrentar la «amenaza real» de Corea del Norte.

Una amenaza a la seguridad nacional tiende a mover al electorado en favor de estabilidad política en casa. Enfatizar la amenaza norcoreana durante la campaña puede estimular a la gente a votar por los partidos gobernantes. Pero en vez de dejarse abrumar por la crisis, los votantes deben esforzarse por hacer una evaluación sobria del enfoque del gobierno acerca del problema y de la política abogada por cada una de las partes.

Yuriko Koike, primera gobernadora de Tokio, podría hacer de su Partido de la Esperanza el principal partido opositor. (static.t13.cl)

 

Lo que debe considerarse es si el rechazo de la administración Abe a cualquier diálogo con Corea del Norte es el enfoque correcto para resolver la crisis sobre sus programas de armas nucleares y misiles. Es cierto que el diálogo y el compromiso con el Norte en el pasado no han detenido sus ambiciones militares. Pero el aumento de la presión por sí solo, incluidas las sanciones económicas internacionales, no han persuadido a Pyongyang a detener sus programas de desarrollo nuclear y de misiles en aumento.

De hecho, Pyongyang aumentó la apuesta este verano al disparar dos misiles balísticos de rango intermedio sobre Japón y realizar una sexta prueba de armas nucleares. Abe avala la búsqueda de «todas las opciones» de Trump, pero la acción militar de Estados Unidos contra Corea del Norte podría tener graves consecuencias para sus aliados en la región, Japón y Corea del Sur.

El primer ministro dice que Japón, bajo su sólida alianza con los Estados Unidos, explorará todos los medios para aumentar la presión sobre Corea del Norte. Los votantes deberían pensar si esa debería ser la única opción para que Japón tome medidas para calmar la crisis.

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