En la mañana de este jueves se registró una fuerte explosión de pólvora en un puesto de venta de fuegos pirotécnicos en Sanctórum, Tlaxcala, seguida del incendio de varios locales más, aunque por fortuna las autoridades han reportado únicamente daños materiales.
Según versión del alcalde Enrique Rosete Sánchez, el siniestro fue iniciado por un niño que acudió a comprar juguetes en compañía de su papá al sitio ubicado junto a la autopista Arco Norte.
El pequeño habría prendido un cuete que fue arrastrado por el viento hasta el interior de uno de los establecimientos.
Los accidentes con juegos de pólvora son frecuentes en México.
En Tlaxcala, el peor incidente con pólvora ocurrió el 15 de marzo de 2013, cuando un vehículo cargado de fuegos artificiales explotó durante una procesión religiosa en la comunidad de San Jesús Tepactepec. A resultas 25 personas perdieron la vida, cerca de doscientas sufrieron heridas de quemaduras y decenas requirieron largos y dolorosos tratamientos de rehabilitación.


