COVID-19: ¿Ruta hacia la desglobalización?

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Por Guadalupe Escobar y Paulina Hernández

Frente a la pandemia actual, sabemos que el coronavirus continúa golpeando a la economía y esto no hace referencia solamente a la situación de la economía mexicana. Mundialmente, por mencionar algunos ejemplos, mercados como el cambiario, bursátil e incluso de servicios se mantienen en una línea de descenso destinando países hacia una fuerte caída en el Producto Interno Bruto (PIB) y en general, alterando otras variables.

            Por ello, en términos globales, analizar la posible futura reconfiguración del comercio internacional frente a una posible desglobalización, podría ayudarnos a pensar estratégicamente desde la comprensión de sus tendencias. Entonces, a partir del papel que involucra el comercio, la integración económica actual y el contexto de una potencial crisis, cuestionémonos, ¿es posible una futura reconfiguración del comercio internacional hacia una posible desglobalización?

Como punto de partida, expliquemos el proceso de desglobalización acelerado por la propagación del COVID-19. Se comenta que la economía mundial ha entrado en los últimos años en un periodo de lo que se ha denominado desglobalización, es decir, de retroceso en los flujos internacionales de mercancías, servicios, capitales, personas (Fanjul E., 2020). Se plantea la idea de que la desglobalización se debe a guerras comerciales y políticas desarrolladas originadas en los últimos años. No obstante, el elemento clave en estos momentos es la crisis sanitaria del coronavirus y cómo esta ha provocado la aceleración y profundización de estos procesos que ya venían avanzando.

Respecto a esto, enfaticemos en algunas de las tendencias que orillan hacia un posible impulso. La desaceleración económica, que afecta de forma directa y negativa al comercio, las inversiones y los movimientos de capital (Fanjul E., 2020) se ve reflejada en la concentración del ingreso decrementando el consumo, reduciendo la productividad del trabajo, e incluso en los elevados endeudamientos individuales u otras situaciones económicas que influyen en el futuro desempeño de la economía mundial respecto al crecimiento potencial.

De igual forma, se sabe que el comercio de mercancías, por ejemplo, ya estaba enfrentado algunas dificultades contrayéndose y presentando un descenso el año pasado. Dificultades que pueden verse agravadas a medio y largo plazo por la reacción de las empresas ante los trastornos causados por la presente emergencia sanitaria. (Fanjul E., 2020). Como resultado, estas hacen que la integración de países por medio de su coordinación tenga cada vez más trabas, aunado a los problemas de salud a los que nos estamos enfrentando. Y, aunque esta situación no engloba toda la problemática, no está de más resaltar que hasta el momento los vínculos comerciales para sostener y potenciar las firmas no han sido reemplazados por aquellos afectados por la pandemia. Es decir, ¿dónde queda el pensamiento oportuno para identificar nuevas estrategias en materia de bienes y servicios y el interés por el desestancamiento de estas empresas?

Asimismo, por mencionar otras, la tendencia del nacionalismo ya estaba presente desde antes de que llegara el coronavirus, muestras claras de ello eran aquellos gobiernos que buscaban desprenderse ya sea de agrupaciones o del mundo en general. Ejemplos claros son Estados Unidos e Inglaterra, el primero teniendo una política proteccionista y guerras comerciales con China y el segundo saliéndose de la Unión Europea.

Por consiguiente, al momento en el que surgieron estos fenómenos, el mundo estaba impresionado de cuestionar algo tan básico como el comercio internacional y los beneficios de las integraciones económicas, que a partir de ello se crearon cuestionamientos sobre este paradigma y algunos se empezaron a inclinar por este nacionalismo; que a pesar de ser ajeno para muchos países, comenzó a sonar atractivo.  Así, el coronavirus vino a poner este nacionalismo y proteccionismo no como opciones sino como la única salida ante esta crisis sanitaria, ya que a pesar de que todos esperaban esa ansiada cooperación internacional, más bien cada país hizo lo que pudo y se vieron obligados a aislarse tanto políticamente como en relaciones comerciales, pues las cadenas de valor mundiales se rompieron.

Cabe resaltar que una tendencia común en todos los ámbitos, es la relacionada con hacer procesos sostenibles, ante esto el comercio no se queda atrás y presenta la opción de un comercio de proximidad que de acuerdo con Eco circular (2016) consiste en aquellos negocios que viven en tu barrio, ciudad o pueblo que venden productos de calidad y que son cultivados en el territorio.  Este tipo de tendencias de consumo comenzaban a surgir en cierta población, la cual apostaba por el comercio local y también tenía una preocupación de la crisis ecológica actual.

Por lo anterior, podemos argumentar que en el contexto actual, el coronavirus vino a cuestionar la soberanía alimentaria que tiene cada país y qué tan autosuficiente se es en algo tan básico como los alimentos. Pensar que ante un cierre de fronteras ni siquiera se pueda tener la capacidad de garantizarle a tu población los alimentos suficientes, habla de una dependencia extrema al exterior, provoca repensar los límites de la ventaja comparativa y representa una oportunidad para este comercio de proximidad.

En otra instancia, una tendencia que también es importante es el proceso conocido como offshoring que está teniendo una reversión hacia un reshoring. Las empresas desplazaban sus actividades hacia otros países con menores costos y en los últimos años algunas empresas han optado por revertirlo, regresándolas ya sea al país de origen, o a uno que esté cercano. Esto debido a que el offshoring no funcionó como pensaban, ya sea por costos, calidad, supervisión, gestión, etc. (Merino, 2018).

Consecuentemente, resaltemos que el coronavirus vino a acelerar este proceso, ya que visibilizó la problemática que significa para algunas empresas el que sus suministros dependan de fábricas muy lejanas. El reshoring siendo la supuesta solución y yendo completamente hacia la dirección contraria de lo que se ha visto en la teoría de la ventaja comparativa, no busca el país en el que los costos sean menores, sino el que esté más cerca y, que ante una pandemia como la actual, las empresas no se enfrenten a un desafío tan grande.

En fin, después de analizar todas estas tendencias que probablemente serán potencializadas por el coronavirus, es necesario preguntarse en qué proporción realmente se puede transitar hacia la desglobalización, es decir, hacia esta economía mundial menos conectada tanto económicamente como políticamente. No sólo es una idea polémica por el hecho de que viola principios del comercio internacional básico, sino que también significa que todo lo que habíamos aprendido y progresado en términos de integración económica se esfume.

Por lo que, enfatizando en la pregunta inicial ¿es posible una futura reconfiguración del comercio internacional hacia una posible desglobalización? Con toda esta información suena como lo más lógico y factible, sobre todo a la mitad de una pandemia en donde ha llegado a ser la única solución. Sin embargo, en los tiempos post pandemia ante la tecnología imperante actual es complicado pensar que vivamos de manera aislada. Por más que se desee esta independencia y autosuficiencia ¿qué tan real es en pleno siglo XXI? y ¿qué tan factible es para aquellas economías subdesarrolladas en las que ser autosuficiente suena más bien como una ilusión?

 

Bibliografía

Fanjul E. (2020). El coronavirus, ¿nuevo impulso a la desglobalización? Abril 26, 2020 de Real Instituto elcano. Sitio web: https://blog.realinstitutoelcano.org/el-coronavirus-nuevo-impulso-a-la-desglobalizacion/

Redacción (2016). COMERCIO DE PROXIMIDAD. EL CAMINO HACIA LA SOSTENIBILIDAD. Abril 26, 2020, de Eco circular. Sitio web: https://eco-circular.com/2016/10/31/comercio-de-proximidad-el-camino-hacia-la-sostenibilidad/

Merino F. (2018). Reshoring: un nuevo cambio para las empresas. Abril 26, 2020 de La Vanguardia. Sitio web: https://www.esan.edu.pe/conexion/actualidad/2018/08/01/reshoring-un-nuevo-cambio-para-las-empresas/

Llopart E. (2020). Cómo el coronavirus está acelerando el proceso de desglobalización. Abril 26, 2020 de La Vanguardia. Sitio web: https://www.lavanguardia.com/economia/20200423/48678195571/coronavirus-acelerando-proceso-desglobalizacion-brl.html

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