Caso Colosio: Investigación Revela Serie de Contradicciones

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FOTO Reuters

A casi un cuarto de siglo del asesinato el 23 de marzo de 1994 de Luis Donaldo Colosio, a la sazón candidato presidencial del PRI, y una vez que el expediente judicial del caso armado por la Procuraduría de la República fue desclasificado, también esa “verdad histórica” del gobierno de México implica  contradicciones en torno a la autoría del llamado magnicidio.

Este miércoles, el diario español El País recoge una investigación de la periodista Laura Sánchez para Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), sobre los papeles reunidos a lo largo de siete años por la Fiscalía Especial para el Caso Colosio, relativos a “careos, testimonios, fotografías y extractos de la averiguación previa que no fueron incluidos en la versión pública de la PGR”.

Seis años después del asesinato, en el 2000 –siendo presidente Zedillo- el expediente  había sido clasificado por 35 años bajo el argumento de que aún podían aparecer datos importantes.

EL CRIMEN

Luis Donaldo Colosio llegó ya de tarde el 23 de marzo al barrio de Lomas Taurinas, en Tijuana, para un mitin de campaña. Empezaba a anochecer cuando, luego de terminar el discurso de ocasión, el candidato se echó a caminar entre la multitud. De pronto se ve a un hombre apuntar a su cabeza, el fogonazo de una pistola, Colosio cayendo sobre la calle de terracería.

El equipo de seguridad “Omega” detuvo a escasos metros del cuerpo de Colosio a un joven de 23 años llamado Mario Aburto Martínez, un trabajador de maquiladora.

Los mexicanos fueron informados por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari de que Aburto habría confesado tener “un plan para asesinar a Colosio” y que “actúo en solitario”.

A la vuelta de un año, Aburto fue declarado en 1995 el autor oficial del asesinato y condenado a 50 años de prisión. Sin embargo, el caso ha estado envuelto desde entonces en toda clase de sospechas, auspiciadas en buena medida por la escasa pulcritud de las propias autoridades judiciales de México.

Una de 9 mil hojas del expediente del caso.

 

LAS DUDAS

Prueba de lo anterior es la ficha de Mario Aburto en Wikipedia, donde se recogen serias dudas acerca de la identidad del acusado y recuerda que Ana Laura, la viuda de Colosio, pidió sacar del sepelio de su marido al presunto delfín presidencial Manuel Camacho Solís y luego se negó a recibir en su lecho de cancerosa terminal al presidente Salinas.

“Cuando fue remitido a prisión, el 23 de marzo, se especificó que la estatura era de 1,64 m y el perfil de la PGR dice que mide 1,70 m; otros cambios son los rasgos visibles de la nariz y la forma del cráneo, que no concuerdan con las primeras fotografías del sujeto, incluidas en el primer informe de la PGR”, se le en la biblioteca digital.

Habidas apelaciones y resoluciones posteriores, la sentencia contra Aburto quedó en 45 años. Fue trasladado de la prisión de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco, a un Cefreso de Tabasco en 2012; pudo quedar libre por buena conducta y otros méritos, mas renunció a dicha ventaja legal para hacer proselitismo religioso tras las rejas.

La familia de Aburto –algunos de cuyos miembros fueron interrogados por la Fiscalía Especial- se fue de México tras conocerse la sentencia contra su familiar.

LA NUEVA INFORMACIÓN

La información del expediente, según la nota de El País, “revela que el acusado se retractó dos meses después de su primera declaración”.

“El acusado asegura en su segundo testimonio que fue golpeado, que los policías que lo detuvieron le dijeron que tenía que declarar que pertenecía a ‘un grupo armado o a un grupo político’, que le dieron a beber un líquido que lo dejó inconsciente y que después lo sacaron de las oficinas de la Procuraduría envuelto en un colchón para llevarlo a un sitio donde se escuchaba el mar, y que allí lo torturaron.”

Añade la nota, en alusión a Salinas de Gortari: “Se acercó al declarante un agente que sin ser notado por sus compañeros le dijo que el presidente Salinas de Gortari estaba en el teléfono y quería negociar con él. Y que lo que el declarante quisiera el presidente se lo iba a dar, pero que el de la voz tenía que prestarse a lo que él dijera y que de preferencia dijera que le había pagado un partido político”

Esta anomalía no es excepción. Aburto no fue el único que se retractó.

La investigación de Mexicanos Contra la Corrupción muestra un expediente judicial del caso plagado de “testimonios inconsistentes, tortura al acusado, presiones por parte de las autoridades y documentos inéditos que revelan contradicciones entre algunos de los principales testigos”.

En efecto, los principales testigos de la PGR contra Mario Aburto fueron su novia Graciela González Díaz y los primos Mauricio y Marcelino Ortiz. “Los tres coincidieron en que las autoridades les indicaron lo que debían declarar. Sus familiares se retractaron de haber declarado que Aburto poseía armas y que practicaba tiro unas semanas antes del asesinato. González Díaz, incluso, mantuvo un careo con Aburto en el que él le pidió que dijera la verdad.”

En el expediente desclasificado del caso consta que “sumida en el llanto, la chica reconoció que su primera declaración era errónea: ‘No, él no me lo dijo. No me dijo lo de las armas, lo de su partido político’ “.

Aburto, detenido por grupo Omega.

 

CISEN A ESCENA

La nota de El País resume en la siguiente transcripción, la misteriosa presencia y conducta de agentes del CISEN (entonces la máxima agencia de investigación del gobierno mexicano) en la escena del crimen, así como otros indicios que apuntan a una ejecución de Estado.

“El expediente muestra también la presencia de un miembro del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) en la escena del crimen. Jorge Antonio Sánchez Ortega declaró ante la Procuraduría que había estado en el acto de campaña para informar a la inteligencia mexicana sobre el desarrollo de la campaña presidencial. Sánchez Ortega llevaba una de las mangas de su chaqueta blanca manchada con la sangre del candidato.

“En su declaración reconoció que los restos hemáticos eran de Colosio y que una persona que ayudó a sacar al candidato de Lomas Taurinas había rozado su vestimenta. La investigación de MCCI aporta como novedad una declaración en la que el agente del CISEN señaló que en sus labores de inteligencia tenía prohibido la portación y uso de armas. Sin embargo, las pruebas sobre presencia de pólvora en sus manos ese día resultaron positivas.

Meme de la vox pópuli. (lacaja.guru)

 

OMEGA

“Las autoridades mexicanas tampoco exploraron las irregularidades en las que nueve policías federales detuvieron a Aburto: una de ellos, por ejemplo, se identificó como periodista internacional ante el acusado para obtener una primera declaración.

“La nueva información del expediente también desvela las contradicciones del equipo de seguridad de Colosio, conocido como grupo Omega. Ellos fueron quienes detuvieron a Aburto y lo entregaron a los policías federales.

Uno de ellos, Fernando de la Sota, insistió desde el primer momento en que Aburto hizo los dos disparos y que vio el cuerpo del candidato boca arriba sangrando en el abdomen. La investigación pericial, sin embargo, concluye que el cuerpo estaba boca abajo.

“Para muchos aún existen dudas sobre si los dos disparos al candidato fueron realizados por un tirador o dos. Otro miembro de este equipo, Héctor Javier Hernández, declaró que al ver a la multitud notó que el flanco izquierdo del candidato estaba desprotegido y al intentar acercarse De la Sota le gritó ‘Quítate de ahí’, y segundos después el candidato fue asesinado.”

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Con información de El País y Wikipedia

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