Este indignante caso ocurrió en el poblado de Barrancabermeja, Colombia, de acuerdo a medios internacionales.
Fue un hombre llamado Carlos quien la encontró en una alcantarilla y la llevó a un veterinario para que la atendieran.
Afortunadamente, después de tres días de tratamientos médicos lograron quitarle el producto tóxico y la perrita pudo abrir los ojos.
Actualmente continúa con antibióticos para eliminar toda la infección que le provocaron. Lo mejor es que ahora vivirá con Carlos.
con información de excelsior.com


