Junto con Odebrecht, Multinacional Española FCC Infló Costes del Metro y Ciudad de la Salud en Panamá, Utilizó Sociedades Fantasma y Cuentas Bancarias en Suiza y Andorra
La multinacional española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), de la que es accionista mayoritario el mexicano de origen libanés Carlos Slim y además tiene como socios a otros dos de los más ricos del mundo, Bill Gates (6% de acciones) y George Soros (3%), ha sido imputada por la Audiencia Nacional de España, por corrupción.
Así lo informó este miércoles el diario ibérico El País.
El rotativo precisa que la acusación de corrupción y blanqueo de capitales sostiene que la empresa pagó “mordidas de más de 82 millones de euros para conseguir adjudicaciones de obra pública en Panamá”, específicamente la construcción de nuevas líneas del Metro y la Ciudad de la Salud en la capital.
FCC hace negocios en todo el mundo y el año pasado reportó ganancias por 6 mil millones de euros. La imputación judicial al gigante deriva de la investigación sobre Odebrecht, “la mayor trama de sobornos de América Latina” en la que jugó un papel fundamental un expresidente de izquierda del Brasil, el hoy reo Lula da Silva.
La nota de Elena G. Sevillano informa de un auto judicial de ayer martes, donde se afirma que “altos ejecutivos de FCC autorizaron pagos de más de 82 millones de euros (unos 100 millones de dólares, cerca de 2 mil millones de pesos mexicanos) en sobornos y se concertaron con Odebrecht, la consultora brasileña en el epicentro del mayor caso de corrupción de Latinoamérica, para desviar fondos a la caja b que esta última usaba para comprar voluntades y pagar favores”.
En efecto, en las mencionadas obras en la ciudad de Panamá participaron Odebrecht con 55% del capital y FCC con el 45%. La línea 1 costó 1,500 millones de euros y la línea 2 excedió los 1,800 millones. El caso implica a un testaferro o prestanombres español nacionalizado panameño, Mauricio Cort, mismo que en 2010 firmó un contrato con FCC que está siendo investigado por la policía de Andorra.
“Los indicios revelan una transgresión radical de la legalidad”, ha dicho el juez de la Audiencia que lleva el asunto. Los “pagos de corrupción” realizados por FCC y Odebrecht, encubiertos como comisiones comerciales, “acababan en manos de empleados públicos y responsables políticos”, explica el auto.
El juez basó su dictamen en un reporte de la Fiscalía Anticorrupción que describe la mecánica del fraude a la nación panameña cometido por FCC y Odebrecht. Consiste básicamente en la inflación artificial de los costos de las obras públicas mediante “la vertiginosa generación de sobrecostes”, y el reparto del botín a funcionarios de gobierno que concedieron los contratos, a través de sociedades offshore y cuentas bancarias en Suiza y Andorra.

“Según Anticorrupción, las empresas usaron la compra de acero para las obras del metro para obtener fondos extra y usarlos después para pagar los sobornos. El acero se sobrefacturó en más del doble del precio de la tonelada y además se aumentaron de forma ficticia las partidas de acero necesarias para la construcción. Después ese dinero se desvió a distintas cuentas de sociedades pantalla (Global Quality Steel y Sces Steel)”, resume la reportera.
La Fiscalía Anticorrupción de España no ha dudado en investigar a otras grandes empresas asentadas en España, como OHL, BBVA y Defex, que resultaron condenadas a pagar multas y con cárcel algunos de los implicados.
Wikipedia asienta que FCE, especializada en contratos de gobierno para obras públicas, nació de la fusión en 1992 de dos empresas españolas, una de las cuales cotiza en bolsa desde el año 1900. Gates y Soros compraron acciones en 2013; y al año siguiente, Carlos Slim se convirtió en el accionista mayoritario o dueño real del gigante español de la construcción.



