Tres ex gobernadores y la única gobernadora del estado, el poeta emblema, un afamado etnólogo, hijos, nietos y hasta un albañil, mas sobre todo la esposa del último gran muralista mexicano, la inquieta Lilia Ortega, actriz, bailarina, maestra e incansable promotora cultural, son algunos contemporáneos hospedados por Desiderio Hernández Xochitiotzin en su mural del Palacio de Gobierno de Tlaxcala.
Al describir el fresco de 500 metros cuadrados dividido en 24 cuadros, realizados los de la planta baja entre 1957 y 1968 y los de la escalera a partir de 1987, Wikipedia apunta que el maestro Xochitiotzin “en vida reveló que entre los personajes hay gente de Tlaxcala, ahí están Beatriz Paredes, Tulio Hernández, sus hijos, nietos, su amada esposa aparece en varias escenas y hasta inmortalizó a su albañil”.
Miguel Ángel Meneses Ordóñez, un guía turístico del Palacio de Gobierno confirma lo anterior. Asegura que conoció al maestro fallecido en 2007, a los 85 de su edad, y “son muchos los contemporáneos pintados por don Desiderio”.
“El maestro me dio una relación una vez”, comparte. Recuerda que don Desiderio tomó esa decisión a raíz de haber identificado Miguel Ángel, en una escena de la escalera, al antropólogo chileno-estadunidense Hugo Nutini. Sin embargo, es reacio a compartir el papel manuscrito.

En compensación nos conduce el guía hasta el rellano de la escalera, y justo enfrente señala una escena encima del texto “Colonización de la nación tlaxcalteca en el norte chichimeca”. Identifica a la izquierda, de pie y vestido de rojo, a Felipe Mazarraza.
Asegura que los cuatro rostros al centro y en primer plano, aindiados y tocados todos con coronillas de plumas, son otros exgobernadores, a saber Anselmo Cervantes, Joaquín Cisneros Molina, el güerito Tulio Hernández y Beatriz Paredes.

El poeta Miguel N. Lira aparece al frente de un grupo de bardos, rindiendo homenaje a Xochiquetzalli, la deidad de las flores y la fertilidad. Lira era tío de “La Negra”, como llamaba Desiderio a Lilia.
Mencionamos una confidencia de don David Briseño, quien a su vez asegura haber sido pintado levantando un estandarte del Batallón Activo de San Blas; mas el guía no confirma la versión del exalcalde de Tlaxcala.
Los contemporáneos entrometidos al subyugante mural sobre la peculiar historia de Tlaxcala son principalmente los familiares y el propio pintor.

La musa y esposa de Desiderio aparece, entre otras, en una escena junto al maestro recibiendo el maíz de manos de Quetzalcóatl; y una más de Lilia vestida de blanco, como deidad tutelar de Tlaxcala.
Al menos en dos escenas (podrían ser más) aparece el muralista con el abuelo y el padre. En una se ve a los tres como señores principales; en otra, Desiderio pinta en un muro la deidad del maíz mientras consulta un códice sostenido por don Alejandro y don José.
Finalmente, uno de los cuatro ayudantes que trabajaron con el muralista en el fresco acuarelado al estilo florentino, Gerardo Morales, reveló a un diario local que don Desiderio le pintó a él en el muralillo del Siglo de las Luces, mostrando unas capitulaciones del siglo xvi.

A su muerte el 14 de septiembre de 2007, el artista nacido en 1922 dejó un boceto de la parte final del mural referido a la Conquista llamada a últimas fechas “Encuentro de dos mundos”, mismo que incluiría a los Reyes Católicos y las tres calaveras de Colón. Al fallecer en 2015, Lilia Ortega tenía 85 años, misma edad a la que partió su señor esposo.
La licencia de reunir a contemporáneos con personajes históricos, presente en la obra de muralistas mexicanos como Diego Rivera y José Clemente Orozco, se remonta a los pintores de frescos del Renacimiento europeo.






