Facebook censuró el miércoles el video de un antiguo himno alemán, La Guardia del Rihn (Die Wacht am Rhein), e informó al web master de Código Tlaxcala que lo subió, la suspensión de su cuenta durante 30 días por considerar que había infringido las normas de la red.
Efectivamente la cuenta le fue suspendida, aunque menos de 24 horas.
Sin embargo, previa solicitud del afectado para que su caso fuera revisado, dado que el material se halla disponible en el canal You tube de Google, los administradores de Facebook finalmente cancelaron la sanción y ofrecieron una disculpa.
“Te pedimos disculpas por esta equivocación. Volvimos a revisar tu publicación y cumple nuestras Normas comunitarias. Agradecemos tu interés en solicitar una revisión. Tus comentarios nos ayudan a mejorar.”
Probablemente la fogosa letra del himno, el tono marcial de la música y el coro, y el acento de suyo ríspido de la lengua alemana, pudieron impresionar a los administradores de Facebook.

La Guardia del Rhin fue un himno no oficial que rivalizó durante un siglo en popularidad con el himno actual de Alemania, Deutschlandlied (Canción de Alemania, con melodía de 1797 de Haydn y letra por August H. Hoffman de 1841), y con la canción Was ist des Deutschen Vaterland? (¿Cuál es la Patria alemana?, sobre un poema de Ernst Moritz), con las que el primero comparte un llamado a la unidad germana.
Die Wacht am Rhein fue escrito por el poeta y comerciante suabo Max Schneckenburger en la quinta década del siglo xix, en el contexto de la “Crisis del Rhin” suscitada por una declaración del primer ministro franco Adolphe Thiers, en el sentido de que las partes media y alta del río señalaban “la frontera natural oriental” de Francia con Alemania. Fue musicalizado por segunda vez en 1854 por un músico de Krefel, Karl Wilhelm, para las bodas de plata del príncipe Guillermo de Prusia y futuro emperador Guillermo I.
La versión de Schneckenburger constaba de cinco estrofas y un estribillo de espíritu claramente defensivo, pero al paso del tiempo se le agregaron dos más.
Una estrofa añadida hacia la época de la guerra franco-prusiana de 1870-71, cuyo desenlace victorioso permitió a Bismarck cimentar la unidad nacional, reza: “Y aunque a mi corazón llegue la muerte, /Tú nunca caerás en manos extranjeras. /Tan ricas son tus aguas en su fluir, /¡Como rica es Alemania en sangre de héroes!”.
Más tarde, algunas tarjetas postales de la Primera Guerra incluyeron una nueva estrofa, algo más agresiva que dice: “Así que lidéranos, con nuestra aprobación; /Con confianza en Dios, ¡coje la espada!, /¡Viva Wilhelm! ¡Abajo con la escoria! /¡Borra la vergüenza con sangre enemiga!”.
Die Wacht am Rhein se siguió interpretando ocasionalmente en eventos oficiales hasta el fin de la Segunda Guerra, cuando cayó finalmente en desuso.

LETRA DE LA GUARDIA DEL RHIN
1
Una llamada ruge como el trueno,
como choques de espadas y el romper de las olas:
Al Rhin, al Rhin, nuestro Rhin alemán,
¿Quién defenderá esta noche nuestro arroyo divino?
[Estribillo]
Querida patria, permanece en paz,
Querida patria, permanece en paz,
¡Firme y leal permanece la Guardia, la Guardia del Rin!
¡Firme y leal permanece la Guardia, la Guardia del Rin!
2
A través de cien mil hombres destella rápidamente,
y los ojos de todos brillan intensamente;
alemanes íntegros, piadosos y fuertes,
protegen la sagrada frontera del país.
3
Levanta la vista al cielo,
donde los padres héroes miran hacia abajo,
y juran con orgullosa belicosidad:
¡Tú Rhin permanecerás alemán como mi pecho!
4
Mientras una gota de sangre aún brille,
mientras un puño pueda empuñar una espada,
y un hombro pueda sostener un rifle,
¡ningún enemigo entrará en tu orilla!
[5 Estrofa]
El juramento resuena, como corren las olas
las banderas ondean en lo alto al viento:
Al Rhin, al Rhin, al Rhin alemán
todos queremos ser los guardianes.
[Estrofa adicional]
Y aunque a mi corazón llegue la muerte,
tú nunca caerás en manos extranjeras.
Tan ricas son tus aguas en el fluir,
¡como rica es Alemania en sangre de héroes!
[7ª Estrofa /Postales de 1ª Guerra Mundial]
Así que lidéranos, con nuestra aprobación;
Con confianza en Dios, ¡coje la espada!,
¡Viva Wilhelm! ¡Abajo con la escoria!
¡Borra la vergüenza con sangre enemiga!


