Anabel Ávalos
Clavelines y gerberas,
Margaritón, girasoles,
Nubecillas y claveles,
Lilis, rosas y otras flores.
Por andar ensimismada
Anabell en sus labores,
Se la llevó la Calaca
A enflorecer sus panteones.
Pedro y Giovanni
Rebeldones chocarreros
Los gemelos Pérez Lira
Se burlaron de la Muerte
Y despertaron sus iras.
La Pelona vengativa
Cavó dos tumbas iguales,
Dio idénticos ataúdes
E igual muerte a los carnales.

Alan García
Armado de enorme lupa,
De compases y de claves,
Leía Alan, gran contador,
Misteriosas tripas de aves.
Tan embebido se hallaba
En los secretos arcanos,
Que cuando al fin despertó
¡ya había muerto ha muchos años!

Rafa Zambrano
Discutía con su Cabildo
Ajustándose las gafas,
Si es más dos que uno más uno
El perspicaz Profe Rafa.
En rebumbio, ya calacas,
Persisten los oradores:
“Es igual” -dice el alcalde.
“Distinto es” –los regidores.

Gelacio Montiel
“¡Vamos a ser calaveras!
¡Ya viene el fin de los mundos!”
Braman los Chuchos cambrones
Entre lloros gemebundos.
Tercian Héctor y Gelacio:
“No es pa’ tanto camaradas”,
Comiendo atoles de adene
y amarillas empanadas.

Paco Román
Los cardenistas bigotes
sensualmente relamiendo,
Paco a la guapa Catrina
de a poco va seduciendo.
“¡Parla mucho, líder mío!”
-le apuró la desalmada,
Lo enlazó con la mantilla
Y se lo jaló a la almohada.
Felipe Sánchez Lima
Corre y corre, Felipillo
Vadeó ríos, pisó calles,
Subió y bajó La Malinche,
Cruzó desiertos y valles.
Llegado había al Canadá
El Forrest de Zacatelco,
Cuando la flaca Morticia
Canceló su sueño terco.
Carlos Villanueva
Como no te voy a querer
Pergeñó el informador
En el Facebook indiscreto
Poseso del niño Amor.
La Pelona que es coqueta
Se fijó en tan grande ardor,
Y al fin mujer casquivana
¡Raptó al comunicador!




