Maduro Juega con Fuego: Caos en Venezuela por ‘Paquetazo Rojo’

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Supermercado de Caracas, el sábado. FOTO Reuters.

Entre Incertidumbre y Compras de Pánico, Oposición Convocó Ayer a Paro Nacional el Martes 21

Aparecen Reacciones Contra Refugiados; en Brasil Atacan Campamento y Perú les Exige Pasaporte

 

Este lunes, Venezuela experimentará el llamado ‘Paquete Rojo’, un conjunto de medidas económicas que según Nicolás Maduro harán posible la recuperación de una nación agobiada por una inflación sin precedentes en el mundo, estimada en seis dígitos; el desabasto de productos básicos, una moneda tan devaluada  que la paridad con el dólar alcanzará al cierre de 2018 una sima de 6 millones de bolívares por un dólar, así como la quiebra de la paraestatal PDVESA y el cierre de toda clase de negocios.

La terrible crisis que siguió a un intervencionismo del gobierno en la economía, comprable solamente al de regímenes comunistas, ha causado el éxodo masivo de familias hacia Brasil, Colombia,  Ecuador y otros países de Sudamérica en busca de empleo, medicamentos y alimentos, todo ello a la par de la persecución y encarcelamiento de los principales opositores políticos, la supresión de facto de la prensa crítica y la sujeción de los poderes legislativo y judicial.

Entretanto la situación de los refugiados en países vecinos se ha deslizado paulatinamente a límites peligrosos. Ayer, usuarios de Twitter subieron a la red videos que muestran los primeros ataques a campamentos, destruidos por vecinos de la ciudad brasileña de Pacaraima, fronteriza con Venezuela, en reacción a una ola de robos que atribuyen a los venezolanos. Y horas antes, el gobierno de Perú anunció su decisión de no permitir el arribo de más indocumentados, a los que en adelante exigirá pasaporte. Según el gobierno peruano, sólo el 11 de agosto ingresaron en busca de refugio un total de 5 mil 196 personas.

El este contexto, el paquete bautizado por la prensa de la región como “maduronazo”, es un apuesta desesperada que a juicio de numerosos especialistas habrá de empeorar aún más la grave situación de una nación que hasta antes del ascenso de Hugo Chávez se contaba entre las más prósperas de Latinoamérica.

Mensaje en un centro comercial, cerrado el sábado en Caracas. FOTO Efe

El “Paquete Rojo” o “maduronazo” incluye la eliminación de cinco ceros a la moneda y la puesta en circulación de 8 nuevos billetes, un incremento sustancial al hasta ayer irrisorio precio de la gasolina, amén de un aumento de 3 mil por ciento al salario y un fuerte incremento de los impuestos.

Por lo pronto, el fin de semana los venezolanos se volcaron a las tiendas dispuestos a intercambiar sus bolívares por cualquier producto disponible en los estantes semivacíos de las tiendas. “La parálisis ya se vive y todavía no es lunes, no hay efectivo, los comercios están cerrados, los puntos de venta no funcionan y las colas en los supermercados y las estaciones de servicios son tan largas que es imposible comprar comida y gasolina”, dijo al diario español ABC Armando López a la salida del supermercado Gama de La Trinidad.

A escasas horas de la entrada en vigor de su plan de recuperación, Nicolás Maduro informó durante más de 70 minutos en cadena nacional de radio y televisión algunos detalles, como el aumento al salario que pasa de 5 millones 196 mil bolívares a (1.3 dólares) a 180 millones de bolívares (30 dólares) –monto que al entrar en vigor equivaldrá a 1.800 bolívares soberanos, como se llamará a partir del lunes la moneda nacional. Asimismo dio a conocer que desde mañana el IVA subirá 4 puntos porcentuales hasta situarse en 16%,  para “tener mayor recaudación de dinero y alcanzar el déficit fiscal cero”.

Ataque contra campamento de refugiados venezolanos en Pacaraima, Brasil. (Captura)

Sin embargo, la mera noticia del paquete desató un caos sicológico. De hecho, la prensa y la redes sociales documentaron desde el viernes en las gasolinerías, largas colas de automovilistas que demandaban tanque lleno en previsión de lo que viene. Ante ello, Maduro se vio obligado el sábado a postergar el aumento al combustible hasta el 30 de agosto. El mismo sábado, muy pocos comercios abrieron sus puertas, apenas una cuarta parte de los supermercados y las farmacias, donde se observó un ambiente de desolación y se vio a gente comprando todo lo posible con el propósito de acumular.

Al caos contribuyó sustancialmente que al tiempo de anunciar su “paquetazo rojo”, Maduro declarara el lunes 20 de agosto un día no laborable. En respuesta los bancos informaron el viernes que volverán a prestar sus servicios hasta el martes 21.

Perú pedirá pasaporte a refugiados venezolanos. FOTO larepublica.pe

Al respecto, el politólogo Nicmer Evans tildó en su cuenta de Twitter al presidente de “criminal y loco miserable”. Evans, un chavista disidente, dijo a ABC que Maduro “tiene enloquecida a la gente” y puso en duda la racionalidad de la decisión de subir el salario desde un dólar hasta los 30 anunciados a partir del lunes.

“Si en Venezuela no se produce nada y la empresa petrolera está en quiebra, ¿quién va a pagar esos aumentos? No se puede sustentar una medida así, habrá despidos masivos de trabajadores porque no se podrán mantener las nóminas”, vaticinó.

Por lo pronto, Maduro parece dispuesto a retar frontalmente la lógica del mercado mediante dos medidas que a la vez le permiten cierto control de la población. Una, el anunció de que su gobierno depositará el lunes en cuentas digitales una bonificación de 15 dólares a las personas que aceptaron obtener el Carnet de la Patria, una especie de cartilla de racionamiento. Y la segunda, la decisión del gobierno de asumir durante tres meses el diferencial salarial derivado del aumento, al fin de no afectar la nómina de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) privadas y públicas, con la esperanza de que así “no haya impacto sobre la inflación”.

Sin embargo, priva la desconfianza. El diario argentino Clarín recogió el siguiente testimonio revelador de Jesús Valdés, un comerciante de 23 años que vende café Biscucuy de los Andes: “Esto es caótico, no hay quien pueda asumir el ajuste salarial, es imposible. La próxima semana se verán las empresas quebradas y cerradas. El desempleo será atroz. El gobierno está provocando mayor descontento social que se va a traducir en protestas en la calle y huelga general. No hay otra”.

Maduro juega con fuego. Juró un primer periodo en 2013, tras un año de fungir como “presidente encargado” debido a incapacidad de Hugo Chávez por una enfermedad que le cobró la vida, y se hizo reelegir el pasado mayo hasta 2025 mediante elecciones anticipadas que fueron desconocidas por la OEA, la Unión Europea, el G-7 y el Grupo de Lima. Si logra concluir el periodo 2019-2015, alargaría a trece años su estancia en el poder; pero ahora pocos creen que pueda concluir su cuestionado mandato.

Moneda propagandística inventada por Maduro, el Petro, impotente ante el mercado negro de dólares

Por lo pronto, el “maduronazo” hizo coincidir a la dividida y menguada oposición. Precisamente el sábado, los partidos Primero Justicia (PJ), Voluntad Popular (VP) y Causa R convocaron un paro nacional para el próximo martes 21 en rechazo a las nuevas medias económicas.

«Miles de empresas cerrarán dejando sin empleo a millones de trabajadores y el resto de la población sufrirá de un aumento insoportable de la inflación. Además, también resalta el repulsivo hecho de que Maduro decidió exonerar a las empresas trasnacionales del petróleo de los impuestos que históricamente deben pagar por explotar nuestros bienes naturales, mientras que al pueblo venezolano le subió el pago de impuestos que no se traducen en bienestar social, sino en lujos de la élite gobernante», reza la convocatoria a la huelga citada por el diario peruano La República.

 

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