En el penúltimo año del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, México volvió a retroceder desde una calificación de 30 en 2016 a una de 29 en 2017 en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), basado en una escala que califica 0 a los peores y 100 a los menos corruptos, informaron de consuno Transparencia Internacional y Transparencia Mexicana.
“Esto ubica al país en la posición número 135 de 180 países evaluados en materia anticorrupción”, según el reporte.
Con el nuevo retroceso, México se confirma entre las peores naciones en la materia de América Latina y el Caribe, por debajo de Brasil, Argentina, y Colombia, y en el mismo plano de Honduras y Paraguay. “Es además el país peor evaluado tanto del G20 como de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE)”, indica la revista Forbes México.
De acuerdo con el reporte, “sin acciones sistemáticas para desmantelar las redes de corrupción será difícil que México mejore en las evaluaciones internacionales sobre corrupción e impunidad”.

“Es claro por los resultados del IPC 2017 que la corrupción es un problema institucional. Estos resultados ponen de manifiesto, una vez más, que la transparencia, por sí sola, no necesariamente lleva a una reducción de la corrupción”, glosa Forbes refiriéndose a México.
Al respecto, se compara a México con Chile y Uruguay, únicas naciones de América Latina con calificación mejor a 60 que están más de cien sitios mejor posicionados que nuestro país en el ranking, los cuales cuentan con fiscalías independientes dotadas “con capacidades reales de investigación y persecución del delito”.
Con información de Forbes México.

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