Presentan ‘La Guerra Inscrita en el Cuerpo’, Memorial Sobre Atrocidades de Narco-Guerrilla Marxista-Leninista
Luis Édgar Devia, alias “Raúl Reyes”, el que fuera número dos de las FARC –un grupo marxista leninista que se autofinanció mediante el narcotráfico y el secuestro, y ha sido perdonado por la clase política colombiana- abusó sexualmente de guerrilleras niñas y adolescentes que convertía en sus escoltas, según recoge un informe del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH).
El documento titulado “La Guerra inscrita en el cuerpo”, que se hizo público el pasado martes 20 de noviembre y será presentado de manera oficial este viernes, incluye el testimonio de una excombatiente de las FARC que formaba parte de la escolta de Reyes y denuncia repetidos abusos sexuales contra ella y otras guerrilleras.
“A él le gustaba abusar de las muchachas que llevaba. Y pues no fui sólo yo, cada niña que llegaba él la cogía para escolta”, relata “Gina”, ex guerrillera que fue reclutada a los nueve años en el departamento del Putumayo (sur) y que formó parte de la guardia personal de Reyes durante 16 años.
La víctima añade: “La primera vez que él quería estar conmigo y yo no quería, me pegó una cachetada y me insultó, me dijo que se hacía lo que él dijera, no lo que nosotras quisiéramos.”
El estudio constata que en el país hubo más de 15,000 víctimas de violencia sexual en cinco décadas de conflicto armado, el 91,6 % de ellas mujeres.

¿Darle una oportunidad a la paz? Muchos en Colombia lo ven difícil.
Reyes, que ejerció de portavoz de las FARC en el fallido proceso de paz de El Caguán (1998-2002), fue el primer miembro del secretariado (mando colectivo) de esa guerrilla en ser abatido por las Fuerzas Armadas colombianas, el 1 de marzo de 2008 en Ecuador.
Aunque la violación estaba prohibida por las normas de la guerrilla hoy desarmada y transformada en partido político, el informe recoge que los actos de Reyes eran “un secreto a voces” y que “el poder del victimario era suficiente para amedrentar y asegurar el silencio de sus acciones”.

El documento también especifica que las principales víctimas de violencia sexual en la guerrilla eran “las niñas y adolescentes vinculadas mediante reclutamiento forzado”. El caso de Reyes conforma un patrón probablemente generalizado, aunque ha sido minimizado y soslayado por académicos, periodistas, políticos e intelectuales de la región.
El perdón a los narcoguerrileros fue rechazado en referéndum por la sociedad colombiana, pese a la intensa presión de organismos internacionales y prácticamente todas las naciones latinoamericanas en favor de la amnistía con privilegios (entre los cuales asientos seguros en el Congreso nacional) promovida por el presidente Santos en beneficio de los delincuentes.



